El desarrollo de tecnologías limpias constituye un reto enorme, de ahí que incluso se debata sobre si una incubadora de empresas centradas en investigar este campo sería necesaria y beneficiosa.
Pero las energías limpias tienen muchas facetas y algunas de ellas no pendulan en torno a la producción de energía renovable sino en torno a la optimización de recursos que consumen energías convencionales. Esta segunda aproximación resulta, en ocasiones, aún más atractiva y posee mayor alcance.
En este marco, ¿cómo hay que tomar un avance que posibilita un ahorro del 17% en el uso de calefacción doméstica? Sin duda, como una noticia notable. El ahorro es posible gracias a un nuevo sistema desarrollado por EcoFactor, una start-up con base en Estados Unidos, que recurre a la agregación masiva de datos de miles de domicilios para, usando termostatos conectados a Internet, optimizar y automatizar las condiciones de calefacción de cada edificio.
El usuario puede, en todo momento, desactivar el ajuste automático y tomar el control de su calefacción. No obstante, tras las primeras dos semanas que se usan para tomar un punto de partida en las preferencias del usuario, el sistema realiza más de 1.000 ajustes mensuales en las condiciones de calefacción, que cambian con suavidad (y así ahorrando energía) mientras se mantienen en todo momento cerca del punto de calefacción deseado por el usuario.
Este sistema de calefacción representa a la vez un avance en el ámbito de la domótica y en el ahorro energético en la carrera por la sostenibilidad, y todo ello sin olvidar que un ahorro del 17% en calefacción puede representar una reducción de varias decenas de euros mensuales en la factura que nos pasarán a final de mes.