AfrolNews publica este mes de marzo una noticia sobre como la tecnología nuclear puede utilizarse exitosamente en un plan de desarrollo. No es común encontrar esta palabra asociada a mejoras de rendimiento agrícola, pero la prueba está en Libia, que se ha pasado al lado luminoso de la fuerza. Desmanteló sus bombas atómicas y utilizó la tecnología para mejorar sus cultivos y evitar los efectos de la desertificación usando técnicas isotópicas y nucleares para mejorar la gestión del agua. Argelia siguió su camino con igual resultado.
La OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) fue la encargada del desmantelamiento libio y se implicó también en los planes de mejora agrícola que han sido responsables de un notable cambio en una zona tradicionalmente mala para el cultivo.
El proyecto se centró en el ahorro de agua y de fertilizantes. Lo primero por motivos obvios y lo segundo por el daño que a medio-largo plazo produce los fertilizantes en la tierra. El agua misma, mal utilizada puede producir erosiones nocivas para la fertilidad propia de la tierra.
Los números son asombrosos: la método utilizado, llamado ‘fertigación’, ya que es la aplicación de fertilizantes en la raíz a través del riego por goteo, aumentó el rendimiento del cultivo de la patata en un 150%, y redujo el agua y el uso de fertilizantes de nitrógeno en más de un 50%.
En Argelia, la técnica se aplicó como un intento de luchar contra la desertificación, la salinización del suelo y la dramática reducción de las últimas tierras cultivables. Un 30% de tierras fertiles podrían haberse perdido en la zona oeste del país debido a la desecación y a la salinización.
Al igual que en Libia, la OIEA junto con el gobierno aplicaron la tecnología para implementar la irrigación apropiada, el drenaje y las prácticas de manejo de cultivos que incluyen la prevención y la corrección. El uso en este caso viene determinado por por la cartografía de las áreas problemáticas, junto con el seguimiento de los niveles de salinidad, la medición de los niveles de nutrición y la identificación de la calidad del agua.
Los buenos resultados en estos dos países están siendo estudiados y evaluados para su aplicación en otros lugares, seguramente del África subsahariana. Casi veinte países africanos participaron recientemente en un nuevo proyecto regional de riego, con el objetivo de presentar una prueba piloto de tecnologías a pequeña escala.
Fuente: AfrolNews
Imagen: Cuidado que quema