Últimamente se está retomando un pasatiempo tradicional como una posible fuente de energía renovable: las cometas. Científicos de la Universidad de Tecnología de Delft en Holanda han realizado con éxito una prueba con una cometa de unos 3 metros cuadrados conectada a un generador, produciendo unos 10 KW, suficientes para alimentar a 10 hogares. El siguiente paso será probar un nuevo prototipo con capacidad de 50 KW. Si las pruebas van bien, intentarán construir una versión definitiva que podría generar hasta 100 MW de potencia.
Wubbo Ockels, líder del proyecto, cree que las cometas son una forma barata de aprovechar la fuerza del viento a una altura de un quilómetro o más, mucho más fuertes que en lasuperficie.
A parte de la universidad holandesa, la rama filantrópica de Google ha invertido unos 10 millones de dólares en una empresa de cometas norteamericana llamada Makani.
El objetivo de estos dos equipos es llegar a aprovechar el viento a alta altitud, mucho más abundante, fuerte y confiable que en tierra, a unos 80 metros, que es más o menos la altura de las turbinas eólicas convencionales, y dónde el viento tiene una velocidad de unos cinco metros por segundo. A 800 metros de altura, la fuerza del viento es de unos 7 metros por segundo.
Construir turbinas de 800 metros de altura es algo imposible ahora, pero una cometa puede alcanzar esa altura con facilidad y resultan mucho más baratas de construir, a parte que la energía que producen tiene un coste aproximado de 5céntimos de euro.
Ockels calcula que los primeros sistemas comerciales podrían estar operativos dentro de cinco años, suponiendo que la financiación sea fácil de conseguir, en caso contrario, hablaríamos de unos diez años o más de trabajo en laboratorio.
Fuente: The Guardian







