En 1974 se inició la diferenciación entre el horario de verano y el de invierno, que actualmente se lleva a cabo en unos 80 países en todo el mundo, como medida de ahorro ante la subida del precio del petróleo. Desde 1980, la Comisión Europea es la responsable de armonizar estos cambios dentro de Europa, lo que derivó en 2001 en una directiva europea de aplicación en todos los estados miembros, ya que según diferentes estudios, se ha demostrado que las ventajas del cambio superan los pequeños inconvenientes que puede generar.
Hasta hace poco, el cambio suscitaba pequeñas polémicas sobre su utilidad. Sin embargo, con toda la problemática y polémica sobre el cambio climático, el calentamiento global y la necesidad de aumentar el ahorro y la eficiencia energética, ahora se ha empezado a cuantificar lo que supone este cambio horario.
Un pequeño estudio del Institut Català de l’Energia indica que el cambio que se producirá la madrugada del domingo que viene para aprovechar las horas de sol de la mañana y alargar el tiempo de luz natural por la tarde, reducirá el uso de luz artificial, comportando un ahorro del 13.5% en la iluminación de los hogares catalanes, quecorrespondería a unos 17 millones de euros.
El ahorro por el cambio de horario corresponde en un porcentaje muy elevado al sector doméstico, donde la iluminación supone el 7% del gasto energético. El ICAEN calcula que cada hogar ahorrará unos 6 euros debido a esta medida, cantidad que puede incrementarse si, además, se realiza un consumo responsable de la energía con pequeños comportamientos como apagar las luces de las habitaciones cuando se sale de ellas, usar tipos de iluminación adecuada para cada uso o instalar sistemas de regulación.
Fuente: Gencat.cat















