Las bolsas de plástico representan un gran reto. Desde cadenas de supermercados hasta ciudades enteras están posicionándose en contra de estas bolsas de un solo uso y favoreciendo las bolsas reutilizables o las tradicionales cestas.
Pero siguiendo también con su tradición particular, algunos sectores del ecologismo han empezado a ver las maldades que esconden este tipo de bolsas.
Principalmente, estas bolsas se fabrican en China y se mandan cruzando el océano durante muchas millas. A parte, se fabrican usando plástico y tardan mucho tiempo en descomponerse.
Bob Lilienfield, autor del website “Use Less Stuff”, dedicado a la prevención de la basura, avisa que
Si no las reutilizas, es peor cogerlas.
En cambio, si se utilizan bien por ejemplo una vez por semana, las bolsas reutilizables pueden llegar a evitar unas 520 bolsas de un solo uso, según indica Nick Sterling, director de Natural Capitalism Solutions, una organización sin ánimo de lucro dedicada a temas de sostenibilidad corporativa.
En los Estados Unidos de América, el negocio de las bosas reutilizables se ha convertido en uno de los que más han crecido. “Bags on the Run” ha visto como las ventas de sus bolsas de polipropileno han aumentado un 1000% en 2007. “Eco-Bags Products”, que fabrica bolsas con tela, materiales reciclados y plástico ha aumentado un 300% sus ventas, y “ChicoBag” ha triplicado las ventas de sus bolsas reutilizables de 5 dólares.
Sin embargo, encontrar una bolsa realmente sostenible es todo un reto. Las bolsas reutilizables hechas de plástico son más respetuosas que las de tela, que requieren enormes cantidades de agua y energía y pueden contener tintes tóxicos. Por otro lado, las bolsas de papel requieren la destrucción de millones de árboles y se hacen en fábricas que contaminan tanto la atmósfera y el agua.
Por su parte, y según Sterling, las bolsas reutilizables baratas chinas se hacen de polipropileno, que requiere 28 veces la energía necesaria para producir una bolsa normal de un solo uso y ocho veces más que una de papel.Pero no sólo de polipropileno barato se hacen las bolsas. En “Staples”, las bolsas contienen un 30% de materiales reciclados, y en “Target” venden hasta seis tipos diferentes incluyendo el modelo de 5.99 dólares, hecho con plástico reciclado.
Otro de los “problemas” encontrados es el bajo porcentaje de compradores que dan más usos a estas bolsas: solamente un 10%. Baba Shiv, profesor de la Escuela de Negocios de Stanford, asegura que llevará décadas cambiar los hábitos de los consumidores y lograr que éstas bolsas se usen correctamente, siempre y cuando se les ofrezcan incentivos tangibles, o haciendo que el uso de bolsas de un solo uso se convierta en un tabú. Por el contrario, Shiv asegura que la función principal de este tipo de bolsas, con el logo impreso de la tienda, es la de aumentar la fidelidad de los compradores.
En tanto a este tema, “Innovative Packaging” produce una línea de bolsas que vienen con un código de barras que permite a las tiendas comprobar si se ha reutilizado o no, ofreciendo premios y recompensas a los clientes.
Todo esta multitud de productos y servicios demuestra que no sólo se trata del material, si no también del uso que se le de. Una bolsa reutilizable, ya sea de tela, algodón orgánico o polipropileno reciclado, contamina igual o más si no cumple su función. Oponerse a ellas por el hecho de que estén hechas con plástico no es nada más que otro “no a todo” gratuito. Aunque siempre nos quedarán los cestos de mimbre… al menos en el mediterráneo…
Fuente: Wall Street Journal















