La Junta General del Principado de Asturias y la Sociedad Internacional de Bioética han otorgado un polémico premio a la bioquímica Mertxe de Renobales por su propuesta de incorporación de semillas transgénicas a los cultivos ecológicos. El Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (Copae) ha manifestado una enérgica oposición a la propuesta.
El trabajo premiado con 12.000 euros por el parlamento asturiano se titula ‘Alimentos más sostenibles: las semillas transgénicas en la agricultura ecológica‘. La autora es investigadora y profesora del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco en Vitoria, y defiende el uso de las semillas transgénicas que respetan los principios de la agricultura ecológica para luchar contra el hambre.
El presidente de Copae, Javier González Aguilar, no comprende las razones de este reconocimiento y ha criticado duramente el trabajo de la científica vasca.
Sostiene que “los transgénicos están prohibidos en todos los reglamentos de agricultura ecológica” así como que “en todas partes están bajo sospecha”
El polémico informe defiende la inocuidad de estos alimentos y como su utilización aumentaría la rentabilidad de la agricultura ecológica que ahora es muy baja, así como la ventaja de no usar pesticidas.
González Aguilar rebatió todos estos argumentos, afirmando que “la agricultura ecológica es cien por ciento sostenible y con ella se busca la productividad del suelo a largo plazo“. Como ejemplo asturiano, “Santiago Pérez demostró que su producción ecológica de fabas era incluso superior que la de explotaciones convencionales de la región“, afirmó. En cuanto a los pesticidas, Aguilar aseguró que la solución transgénica acaba provocando resistencia en en los insectos.
Según el presidente de Copae sólo se explica esta decisión si es para beneficiar a “las grandes compañías internacionales para hacerse con el control de la alimentación humana“.
La autora declaró que lo que pide es “que se autorice la utilización de estos transgénicos que no necesitan ningún otro producto químico para su desarrollo y que permiten mejorar la calidad y productividad de la agricultura ecológica“. También afirmó que pretende que su propuesta se examine desde la agricultura transgénica y desde la ecológica “con la mayor objetividad posible, tratando de olvidar prejuicios“.
Fuente: Europa Press, La Nueva España