Si los 300.000 semáforos instalados en España utilizasen LEDs, el ahorro energético sería del orden de 50 GWh cada año.
Eso ha dicho, entre otras muchas cosas, Elías Muñoz Merino, el catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, en la Lección Inaugural del Año Académico 2009, que el profesor Muñoz ha leído en la Real Academia de Ingeniería de España. Muñoz, que ha titulado su Lección Inaugural “Nuevos semiconductores, nuevas dimensiones, nuevas luces”, asegura que pronto usaremos LEDs de forma masiva en hogares, oficinas y calles.
Es difícil predecir exactamente cuándo pero, más pronto de lo que imaginamos, nuestros hogares, oficinas y calles estarán iluminados por lámparas de semiconductores (LEDs) basadas en nitruros. O, lo que es igual, tendremos iluminación por elementos de material sólido, por pastillas de semiconductores, en lugar de tener filamentos, o descargas eléctricas en gases especiales.
Según Muñoz, el cambio en nuestros hogares se puede producir pronto, dados los avances tecnológicos y la reducción de costes que se están ya alcanzando. De hecho, estos chips ya se vienen utilizando en señales de alarma, semáforos, paneles de información (como la famosa pantalla gigante del Nasdaq, en Nueva York) y sistemas de iluminación de fachadas y monumentos, donde la luz se consigue a base de miles o millones de diodos emisores de luz de todos los colores, incluido el blanco. Pues bien, con una evolución de esos mismos chips se plantea ahora la sustitución de las bombillas tradicionales, lo cual abre –según Muñoz– interesantes expectativas para el consumidor, por el ahorro energético en iluminación y por su gran duración en comparación con las lámparas actuales.
En ese sentido, las ventajas son varias: la fabricación de estos ingenios no conlleva el uso de gases venenosos; además, duran mucho más que las lámparas clásicas (las incandescentes, fluorescentes o por descarga en gases); y son mucho más eficientes. Según el catedrático Muñoz, en los ensayos de laboratorio la eficiencia energética es mayor del 60%, frente al 4% de la incandescencia, o el 25-40% de la fluorescencia. Así, añade Muñoz en su Lección Inaugural –que acaba de ser publicada en forma de libro por la RAI–, la sustitución de los sistemas tradicionales de iluminación por LEDs tendría una gran trascendencia pues la iluminación supone aproximadamente un 20% del consumo global de energía eléctrica. Un ejemplo de esa trascendencia es el de los semáforos. Según el académico, en España, si los 300.000 semáforos instalados utilizasen LED, el ahorro energético sería del orden de 50 GWh cada año.
En su discurso, el profesor recuerda también al padre de esta idea, el ingeniero Shuji Nakamura, Premio Príncipe de Asturias 2008:
Fuente: Energías Renovables