Una resolución aprobada ayer en Brasil por el Consejo Nacional de Medio Ambiente (Conama) limitará, a partir de 2013, en un 33% las emisiones de óxido de nitrógeno y otros contaminantes por vehículos ligeros que funcionan con diesel (como las picups o los jips). La misma medida afectará a los vehículos que funcionan con etanol y gasolina en 2014. Ambientalistas e investigadores consideran la decisión un avance débil e insuficiente para disminuir el impacto de la contaminación en la salud pública.
El coordinador del Laboratorio de Polución de la Universidad de São Paulo (USP), Paulo Saldiva, valoró la situación diciendo que “se han dado diez pasos para atrás y uno hacia adelante“, en referencia al no cumplimiento de la resolución para la disminución de emisiones por vehículos diesel pesados a principio de año.
Oded Grajew, del Movimento Nossa São Paulo, está de acuerdo y considera que el no cumplimiento de la resolución anterior abre un peligroso precedente. Fue la primera vez que una medida del Conama fue rechazada y, según Grajew, no hay garantía de que en 2013 no ocurra lo mismo. Sin embargo el consejero del Conama, Ronaldo Luiz Rezende Malard, de la ONG Ponto Terra, considera que ese riesgo no existe, que no habrá un clima propicio para rechazar la resolución ya que la conciencia de los problemas causados por los gases de efecto invernadero es cada vez mayor.
Rezende Malard argumenta su tranquilidad en que la reducción de las emisiones a partir de 2013 es algo perfectamente posible. Afirma que si dependiera de las ONG’s, naturalmente se comenzaría el año que viene. De hecho la fiscal de la República en São Paulo, Ana Cristina Bandeira Lins, afirma que un plazo inferior a 2013 sería imposible pues es necesario dar tiempo para que los motores puedan adaptarse a la normativa.
Bandeira participó en la reunión del Conama y considera la medida un gran avance, especialmente con los límites de óxido de nitrógeno que además es la sustancia cuyos límites son superados más frecuentemente en las ciudades.
El ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, afirma que la medida traerá consigo un importante impacto y considera las críticas parte de “una guerra ideológica de grupos paulistas contra Petrobras“.
Sólo la ciudad de São Paulo tiene más de 6 millones de vehículos en circulación. Esta ciudad de unos 19 millones de habitantes (el estado de São Paulo tiene alrededor de 40 millones) tiene una organización urbana que hace necesario desplazarse en coche para prácticamente todo. Esto, unido a al número de habitantes y a las dimensiones de la ciudad y el estado, produce embotellamientos de varios kilómetros varias veces al día.
Fuente: Cruzeiro do Sul
Imagen. Blog Idéias
Considero que aunque es un paso muy pequeño, es el principio hacia un país más limpio, ademas cabe resaltar que Brasil es el estado Latinoamericano con mas iniciativas ecologicas, esperemos muchos más gobiernos sigan estas iniciativas.
Un saludo.