Cada residuo en su sitio
Por Nagore Vega
Quizá por primera vez, el movimiento en contra de la construcción de una gran incineradora ofrece una alternativa viable, efectiva y distribuida. Los vecinos de Usurbil, Hernani y Oiartzun (en Gipuzkoa) han adoptado el sistema puerta a puerta de separación y recolección de residuos que alcanza unas cifras de reciclaje del 80%. En el caso de Usurbil, la experiencia cumplió un año el marzo pasado.
Hace dos semanas que el Ayuntamiento de Donostia dio el visto bueno definitivo a la construcción de una incineradora, esta vez además muy cerca de centros urbanos, cuya necesidad estaba planteada desde el 2001 por la saturación de los vertederos. Desde entonces se hicieron manifestaciones, recogida de firmas y protestas. Las movilizaciones de siempre con los resultados de siempre, hasta que Usurbil tomó ejemplo de experiencias realizadas en Italia y Estados Unidos e implantó el puerta a puerta.
Hoy en día, la mayoría de los residuos que se crean son orgánicos, es decir, residuos de alimentos. El 42-44% de nuestra basura es comida. En los vertederos se mezclan la materia orgánica y otras materias, lo que atrae ratas y gaviotas, crea malos olores… Por eso, a la hora de gestionar los residuos, es muy importante recoger la materia orgánica aparte. De ese modo, la mayor parte del problema se puede evitar. Además al recoger esa materia orgánica aparte, podemos utilizarla para hacer compost. Ese compost se utiliza luego como fertilizante o abono y también para jardinería.
Son muchos los pueblos que, conscientes del problema, han iniciado un análisis de la situación actual. Y es que, aunque ‘todos’ reciclen, sólo llegan al 29% de recogida selectiva. La solución es fácil: no mezclar los materiales que tenemos en casa y recogerlos selectivamente. Pero el sistema de hoy en día (cuatro contenedores: vidrio, plástico, papel y cartón, y el de la ‘basura’) no da opción para poder llevar a cabo esa idea adecuadamente.
Pero además del quinto contenedor existe una segunda posibilidad: la recogida puerta a puerta. En este sistema se separan los residuos, incluida materia orgánica y se recogen, como su nombre indica, casi casa por casa. Según los datos de comparación entre los dos sistema, el quinto contenedor no es tan eficaz en cuanto a la participación de la gente y tampoco en cuanto a las cantidades recogidas. El puerta a puerta, en cambio, es un sistema más completo, y según los expertos, resuelve los problemas medioambientales, económicos, legales y de salud que presenta el sistema actual, con unas cifras de reciclaje nunca alcanzadas (80%).
¿Exactamente, qué es el puerta a puerta?
La base del sistema está en que el agente (ciudadanos, comercios, restaurantes…) que crea los diferentes tipos residuos los separa en el mismo lugar de creación. Y no los deja en los contenedores de la calle, se los recogen en la misma puerta de casa. Se implanta un calendario para saber que día y a qué hora se recogerá cada fracción de residuos. Al final, el objetivo es no mezclar los residuos que se crean.
Si se hace de esta manera, se obtienen cinco fracciones: materia orgánica, plástico (recipientes ligeros), papel y cartón, vidrio y rechazo. El rechazo se refiere a la fracción de residuos que hoy todavía no se pueden reciclar. Todos esos residuos se recogen el día correspondiente en las puertas de las casas, bares, restaurantes, comercios…
El reciclaje de un 80% en este caso supone dejar sin argumentos a los defensores de la incineradora de Donostia o al menos quita sentido a una tan grande. Ese 20% de rechazo que no se puede reutilizar ni reciclar es inerte: no es tóxico, ni contamina, ni huele (son restos de vajilla, polvo…)… eso sí, no se evitará, seguramente, la necesidad de vertederos. pero no serán como los que hoy conocemos.
¿Qué pasa con los residuos que no entran en las cinco fracciones?
Estos se llevan al punto limpio. Depende de la localidad puede que haya más de uno, aunque no es lo más común. Los materiales que se llevan al punto limpio son: residuos de obras, electrodomésticos, colchones, neumáticos, ramas… También se recogen ahí residuos de gran tamaño.
El punto limpio también suele tener una zona para pieles/pelo de animales. La ropa, los complementos y los trapos también tienen su contenedor. El aceite, las pilas, baterías, pequeños aparatos informáticos… también se pueden llevar al punto limpio. Algunas localidades disponen de un camión de la mancomunidad correspondiente para recoger esos residuos.
Por lo demás, los animales domésticos muertos hay que llevarlos al veterinario. Los otros animales competen a las autoridades. Las medicinas y los botes, cajas y demás de las mismas hay que llevarlas a la farmacia.
Puntos de aportación y puntos de emergencia
En algunas localidades, que están más diseminadas, existen los puntos de aportación. Son para la gente que vive en el campo o aparte del centro de la localidad. Estos puntos están cerrados y los usuarios tiene llaves para entrar. Pueden dejar los residuos cuando quieran, respetando las fracciones.
El punto de emergencia es para aquellos ciudadanos que no se pueden amoldar al calendario y horarios establecidos. También suele ser uno solo. Es un punto abierto, no se necesita llave, y también tiene los contenedores necesarios para recoger los residuos separados.
Como hacer compost casero
La materia orgánica es el residuo que más problemas causa tanto en los vertederos como en las incineradoras. En los vertederos los residuos de los alimentos se pudren. En las incineradoras no se queman bien. Si en cambio, viene bien separada, es la fracción que mejor se recicla. Al ser tan fácil, también se puede hacer en casa, sólo se necesitan un pequeño cachito de tierra y un poco de mimo.
Cuatro pasos básicos:
- Poner la caja de hacer compost directamente sobre el suelo. El liquido que se crea cuando se deshace la materia orgánica cae a la tierra y las plantas de alrededor lo aprovechan como alimento.
- Mezclar la misma cantidad de materia seca y húmeda. Los residuos de la cocina, la hierba y las partes blandas de las plantas son materia húmeda eta tienen mucho nitrogeno. Las hojas, la hierba seca, los residuos de las podas, la paja, las virutas… son secas y tienen mucho carbono.
- Mezclar lo almacenado: Para mezclarlo hay que darle la vuelta a la capa de arriba. De este modo, se airea eta las demás capas de materia orgánica no se compactan. No hay que darle la vuelta a toda la materia de la caja para hacer compost.
- Controlar la humedad: la mezcla no se tiene que secar. Cuando se le echa agua, hay que echarla con un difusor, para repartirla bien. Si la caja de hacer compost está en la sombra, no habrá que echarle agua. Si está al sol, especialmente en julio y agosto, habrá que regarla una o dos veces.
Algunos datos
- Oiartzun, puerta a puerta, en un día, 5.220 kilos de materia orgánica. Habitantes: 9.945. Azpeitia, quinto contenedor, 4.363 kilos de materia orgánica en 15 días. Habitantes: 14.054.
- Sólo Usurbil (6.000 habitantes) recoge más de la mitad de materia orgánica de Gipuzkoa: 52%. El resto se recoge en todos los demás pueblos que tienen el quinto contenedor.
- Oiartzun es el pueblo que más compost casero hace. Más de 650 familias han optado por esa vía. Además se ahorran el 20% del recibo de la basura, ya que esa fracción no la tiene que recoger el ayuntamiento.
- Tras Usurbil, Hernani y Oiartzun, que reciben el apoyo de la Mancomunidad de San Marcos, en la que se encuentran, otros 12-15 pueblos de Gipuzkoa están analizando la posibilidad de implantar el puerta a puerta.
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