La prioridad del Gobierno portugués en su estrategia de modernización del país es “liderar la revolución energética“, que supone plantearse objetivos como eliminar las importaciones de electricidad para 2020 o multiplicar por 10 el actual paquete de energía solar.
En el programa de Gobierno, el Ejecutivo ha escrito que “el desafío del calentamiento global y las alteraciones climáticas es una extraordinaria oportunidad para Portugal“, especialmente para “adoptar medidas que aumenten la autonomía energética” así como “disminuir enormemente el deficit y el endeudamiento del país“.
Para ello, el Gobierno considera esencial aumentar la producción de electricidad a través de energías renovables, mejorar la eficiencia energética, expandir la línea industrial ligada a esta energía e introducir la movilidad eléctrica (es decir, apostar por coches eléctricos en sustitución de los motores de combustión).
Así, el Ejecutivo de José Sócrates propone 28 medidas específicas relacionadas con la energía, siendo la primera de ellas el asegurar que Portugal se encuentre entre los 5 líderes europeos en cuanto a objetivos de energías renovables para el 2020.
En lo que se refiere a las empresas, el Gobierno quiere asegurar el liderazgo global del país en la industria de las energías renovables, con la idea de “conquistar posiciones en mercados de elevado potencial“, como sin duda es el de estas energías limpias.
Del lado de la producción, el Gobierno pretende doblar la capacidad de producción de energía eléctrica para 2020, eliminando las importaciones (actualmente cerca del 20% del consumo), cerrando a la vez las centrales más contaminantes y consolidando su apuesta por la energía eólica, aumentando los megawatios hasta los 8.500 para 2020.
Para los recursos hídricos, el Gobierno se compromete a implementar el Plan Nacional de Presas y a crear un “nuevo plan nacional para las mini-hídricas“, con el objetivo de “aumentar un 50% la capacidad actual” (que es de cerca de 500 Mw).
En energía solar, el Ejecutivo quiere “multiplicar por 10, en 10 años, la meta actual de este tipo de energía” (pasar de 150 a 1.500 megawatios). También se propone avanzar en una nueva línea para el área de geotermia (250 megawatios actualmente) para 2020.
Del lado del consumo, el objetivo es “asegurar la cobertura del 50% de los consumidores nacionales para 2015 y el 80% para 2020 con la red inteligente de distribución de electricidad” y conseguir eliminar completamente la venta de bombillas incandescentes.
El Gobierno también quiere que en ese año tope 750.000 vehículos sean híbridos o eléctricos para lo que prepara la creación de “una red piloto de movilidad eléctrica“.
En lo que respecta a la legislación, el Ejecutivo quiere “racionalizar toda la legislación del sector de las renovables” integrándola bajo un solo título. Para los reguladores el objetivo ha de ser continuar promoviendo la competencia en los mercados de la energía así como la transparencia en los precios.
Fuente: Ecosfera de Publico.pt
Imagen: Eco13
Yo creo que esta muy bien, es un comienzo. Se tiene que ampliar la oferta de modelos y cada usuario, podrá decidir que coche eléctrico le gusta más. Estos goviernos o empresas deberían evaluar también, la posibilidad de convertir sus vehículos actuales a eléctricos.
Actualmente si, se pueden transformar camionetas y camiones sin problemas.
Una opción excelente son los coches eléctricos convertidos, todos podemos convertir el auto actual, para un funcionamiento eléctrico, en el nombre tenes mas información, de esta que es la opción mas ecológica. Lo mejor es reutilizar y reciclar nuestros vehículos actuales. Saludos, Gabriel González.