Durante el proceso de producción del biodiesel se genera una gran cantidad de glicerina. Durante el proceso de producción del vino, se produce también ácido tartárico.
Un equipo de estudiantes de la Universidad del Estado de Oregon, en los Estados Unidos, ha descubierto que pasa cuando se combinan estos dos subproductos: un polímero completamente biodegradable y lo bastante resistente como para llegar a sustituir al poliestireno algún día.
A parte de sustituir las bandejas de comida de los super mercados, este nuevo material también puede ser usado en la construcción, tanto en la construcción de algunos muebles y como aislante.
Las primeras pruebas fueron un poco descorazonadoras, ya que el material creado era tan duro que se tenia que tirar hasta los recipientes usados en las pruebas. Los estudiantes decidieron añadir otros sub productos, como serrín, y obtuvieron una masa pegajosa que pusieron en el horno y descubrieron que a unos 315º, el polímero se vaporizaba.
Al ver las posibilidades de este nuevo material, fueron a patentarlo por si acaso, ya que si bien en el actual estadio de investigación el producto no es comercializable, seguramente lo sea en el futuro y prefieren cubrirse las espaldas.
Fuente: Science Daily
Pues ya que hablais de vinos y de glicerinas
Ni cortos ni perezosos, una bodega de la D.O. Cariñena hizo la “graca” de añadir glicerina a sus vinos para exportar a Alemania
No veais la que se montó ¿se creeran que la administración alemana es como lade aquí?