Representantes de la etnia matsés, procedente de la Amazonia peruana, viajaron a la ciudad de Iquitos para exigir que la petrolera canadiense Pacific Stratus Energy abandone sus tierras. La protesta coincide con la polémica sobre la aprobación de la Ley indígena de Consulta Previa, vetada por Alan García, y con un desastre ecológico en los Andes y otro en Samamuro.
El presidente de la Federación Matsés, Angel Uaki, afirma que la Pacific Stratus Energy se dispone a iniciar una operación de extracción petrolífera altamente perjudicial para el entorno natural en un millón de hectáreas de la jungla pertenecientes a su tribu y que el gobierno peruano ha concedido a la petrolera.
Tanto la Federación Matsés como la Organización Indígena del Oriente critican que el gobierno haya entregado las tierras sin consultar a la comunidad, habiendo esta además, manifestado previamente su rechazo.
Precisamente de eso trata la polémica sobre la Ley de Consulta Previa, que obligaría a consultar a los pueblos indígenas sobre las decisiones políticas, económicas y administrativas que les afecten. La norma fue aprobada por amplio consenso parlamentario pero bloqueada por el Presidente, que exige una serie de modificaciones que, según AIDESEP (Asociación Interétnica de la Selva Peruana), desnaturalizarían la norma.
La ley llegó al Congreso tras un largo debate con los indígenas después de los graves incidentes ocurridos durante la gran protesta indígena ocurrida en Perú en 2009, en la que 34 personas entre policías y civiles resultaron muertos.
Según Alberto Pizango, presidente de AIDESEP, al bloquear la norma y abrir un nuevo debate en el Congreso de la República, el gobierno busca ganar tiempo para tener las manos libres a fin de seguir entregando terrenos a empresas petroleras y mineras sin consulta a los nativos.
Javier Mujica, asesor de la organización, recuerda que el virtual veto presidencial a la ley retrotrae la situación de los indios a la etapa previa a los graves incidentes de hace un año.
La AIDESEP espera mientras tanto la respuesta a su invitación al relator de Naciones Unidas para los Pueblos Indígenas, para que visite Perú e interceda por la aprobación de la Ley de Consulta Previa.
Si la tensión fuera poca, se ha denunciado en la provincia de Angaraes, en la región centro andina de Huancavelica, un grave caso de contaminación causada por la rotura del dique de un almacén de desechos químicos de la empresa minera Caudalosa.
Al parecer se han derramado unas 450 toneladas de desechos que han producido la muerte de numerosos peces y puesto en grave peligro al ganado y los cultivos a lo largo del río Escalera, zona en la que viven 30.000 familias.
También en Samamuro, a orillas del río Marañón, afluente del Amazonas, los habitantes han denunciado recientemente un derrame de petróleo responsabilidad de Pluspetrol y afirman haber encontrado gran cantidad de peces muertos.
Fuente: Prensa Latina
Imagen: Selva Perú