Entre los ayes de los directivos de General Motors y la industria, el Secretario de Energía de EEUU, Steven Chu comunicó el fin del proyecto Bush que dedicaba 1200 millones de dólares al desarrollo de esta tecnología.
Nos preguntamos si era previsible que en 10, 15 o incluso 20 años llegáramos a tener una economía de coches hidrógeno, y la respuesta que cayó por su propio peso fue no, aseguró Chu.
Una opinión similar comparte la blogsfera tecno-ecológica norteamericana, cada vez más orientada hacia los nuevos coches eléctricos.
Jeremy Rifkin, autor de La economía del hidrógeno se ha quedado solo en la defensa de esta tecnología.
El economista y ensayista, que asesora al PSOE y al Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, figura como coautor de un reciente informe de la Fundación dirigida por el exministro Caldera que se presentó como guía de orientación de la nueva política energética socialista.