Uno de los problemas de los países en desarrollo es la velocidad a la que avanza la deforestación. Nuevos terrenos para infraestructuras, materiales para construcción o la venta de madera a otros países ya desarrollados hacen que los bosques de estos países retrocedan rápidamente. La deforestación provoca el 20% del total de emisiones de efecto invernadero, más que todos los coches, trenes, camiones y aviones juntos.
Por eso, el Banco Mundial está creando un nuevo fondo destinado a ayudar a estos países a proteger y replantar sus bosques, especialmente los tropicales.
El Forest Carbon Partnership Facility (FCPF) también participará en las negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas en Bali el próximo diciembre.
Al contrario que el Protocolo de Kyoto, que contempla y ofrece créditos para la replantación de bosques ya destruidos, la iniciativa del Banco Mundial también abarca los bosques tropicales intactos.
Entre los países que se han interesado por este tema están Indonesia, Brasil y unos cuantos países africanos de la cuenca del Congo. Está previsto que las primeras pruebas del mecanismo se realicen en tres o cinco países primero.
Para poder entrar en este programa, los países candidatos deberán presentar un informe detallado de la superficie de bosques y el contenido estimado de CO2 que absorben. Estos informes se irán comprobando en diferentes formas para determinar la tasa de deforestación antes y después de la aplicación del programa, de manera que se demuestrefísicamente que la tasa de deforestación se reduce de forma significativa.
Los fondos iniciales del programa contarán con 300 millones de dólares.
Fuente: Reuters