Aunque muchas personas ven el cambio climático y sus problemas asociados como una maldición, hay muchas otras que ven oportunidades. La empresa zaragozana Sphere, dedicada a la fabricación de bolsas de plástico, vio peligrar su negocio tradicional de fabricación de plásticos y decidió iniciar la diversificación hacia los bioplásticos, fabricados con materias primas renovables, cambiando así el petróleo por vegetales como la patata.
Según cuenta Alfonso Biel, director general de Sphere España,
Investigamos acerca de las posibilidades que teníamos en el mercado y encontramos a la empresa alemana Biotec, que es la que fabrica la materia prima.
Compraron un 50% de la empresa, que tenía cerca de 180 patentes en bioplásticos pero les faltaba la parte de producción industrial que aportó Sphere. A partir de aquí, empezaron a fabricar con sus socios estos bioplásticos en sus nueve plantas repartidas por Europa a partir de un proceso muy similar al de fabricación del plástico tradicional.
La diferencia en el proceso es que está libre de CO2 y además, de una única patata se pueden obtener hasta 10 bolsas y tardan sólo 180 días en desaparecer por sí mismas, tal y como comentan en la empresa. En España, ya utilizan estos envases en cadenas de grandes superficies como Alcampo e instituciones como Expo Zaragoza 2008, y las negociaciones avanzan para para suministrar nuestras bolsas a Carrefour y El Corte Inglés, tanto para los paquetes del comercio como para sus bolsas de basura.
Biel, sin embargo, reconoce que tendrían capacidad para fabricar 150.000 toneladas de bioplásticos, que, ahora mismo, no tienen consumo, ya que el coste puede ser hasta tres o cuatro veces superior al de las bolsas tradicionales.
El directivo explica que el mayor o menor consumo y evolución de estos productos dependerá de si se legisla o no fomentando la incorporación de los bioplásticos.
Si no se obliga, será más costoso y más lento que se introduzca por los temas de precio. Lo que sí está claro es que el plástico está en detrimento.
El Plan Nacional de Residuos marcaba que, en 2010, todas las bolsas de un solo uso tenían que ser de origen biodegradable. Su aprobación definitiva se paralizó ante las elecciones. El directivo valora la comunicación con las comunidades autónomas y ayuntamientos para que solucionen tareas pendientes, como introducir en los pliegos de los concursos que las bolsas para podas de parques y jardines sean biodegradables o la incorporación de plantas de compostaje para reciclar estos envases.
Ya no sólo deciden sobre las bolsas que ofrecen a su público las grandes superficies. Antes del verano, Sphere lanzará, con su marca Alpha Pac, cuatro tipos de bolsas de basura hechas a partir de patata para la venta al usuario directamente.
Estas bolsas competirán con otras que la propia Sphere fabricará para Carrefour y El Corte Inglés, entre otros. En éstas, no se leerá la enseña Alpha Pac sino que se comercializarán bajo marca blanca, para que el cliente pueda decidir si sigue consumiendo las bolsas de basura de plástico convencional o se decanta por las nuevas de origen vegetal. Un esfuerzo en el bolsillo para proteger el medio ambiente.
La empresa amplía con esta iniciativa su cartera de clientes potenciales pero no será la única. Sphere está diseñando una línea de productos orientado a las necesidades de la hostelería que lanzará también antes del verano.
La actitud del grupo Sphere demuestra que, aún teniendo un negocio “tradicional”, pre-cambio climático y anclado en el uso del petróleo, es posible no solo renovarse, si no sacar beneficios con ello, tanto económicos como medioambientales. Quien no se renueva es porque no quiere.
Fuente: Cinco Dias















