La Agencia de Autopistas Británica planea instalar tuberías bajo ciertos tramos de sus carreteras para acumular la energía del sol en verano y utilizarla en invierno para evitar las placas de hielo.
El proyecto consiste en tender un red de tubos de plástico llenos de agua bajo la superficie de la carretera. En verano, cuando la temperatura alcanza los 40 grados, el agua es calentada y bombeada a tubos aislados con poliestireno. En invierno, cuando los sensores detectan que la temperatura baja a 2 grados, el agua es bombeada de vuelta para calentar el pavimento y prevenir que se forme hielo.
Debido a la considerable inversión que se necesita, sólo podrá aplicarse este sistema a tramos muy concretos de carrera por lo que se seguirá utilizando el viejo sistema de echar sal en la carretera en invierno.
El proyecto lleva 2 años probándose en un pequeña carretera cerca de Toddington y es llevado a cabo por científicos del Laboratorio de Investigación sobre el Transporte de Wokingham. Los científicos han calculado que el calor capturado en el verano de 2006 sería suficiente para mantener la carretera libre de hielo al siguiente invierno.
Los test también han mostrado que el calor acumulado por la carretera puede se usado para calentar los edificios de los alrededores. Una escuela en Hatfield, Hertfordshire está experimentando con un sistema similar usando tuberías bajo su patio de recreo. Un versión mayor también es usada en Rotterdam para mantener un autopista libre de hielo e incluso calentar cuatro edificios de oficinas.
Henk Verweijmeren, director de Invisible Heating Systems empresa que instala esta tecnología, dice que la instalación debajo del aparcamiento de su empresa ha recogido suficiente energía durante el verano para calentar sus oficinas el pasado invierno.
Dice que la gente está sorprendida de cuanto calor puede producir el sistema.
“Puede generar la mitad de la energía de un panel solar en el techo por una doceava parte el coste de este”
Una prueba realizada en un supermercado de Edimburgo muestra que el sistema puede reducir las emisiones de CO2 en un 70% y reducir en £26,000 la factura energética con una inversión de £180,000
Los aeropuertos, que usan sprays químicos y sal para luchar contra el hielo tambíen están interesados en el sistema. Verweijmeren dice que la idea se le ocurrió después de pasar un verano en Escocia moviendo ovejas que durante la noche se tumbaban en la carretera. Se dio cuenta que el asfalto estaba más caliente que el terreno de alrededor.
El inventor del sistema afirma que existen muchos más usos para el sistema:
“Si tienes una pista de tenis en tu jardín, entonces puedes usar la energía acumulada para calentar el agua de tu piscina”
Fuente: The Guardian















