En 2015 la energía solar fotovoltaica podría ser más barata, aun sin recibir ayudas, que la suministrada por la red de distribución, si continúa la reducción de costes en el sector fotovoltaico y los precios de la energía se mantienen al alza, según las patronales ASIF y APPA.
Además, para que esta posibilidad se convierta en realidad, es imprescindible eliminar las barreras administrativas que impiden la penetración de esta tecnología en el ámbito doméstico y que el tejido empresarial tenga un volumen mínimo de mercado de 480 megavatios (MW) anuales, algo que no hace la nueva normativa del sector que prepara el Gobierno, advierten las dos asociaciones empresariales.
La equiparación del precio de la energía suministrada por la red convencional y la fotovoltaica tendrá ventajas medioambientales y ayudará a reducir la dependencia energética del exterior y a mejorar la balanza de pagos, según destacan ASIF y APPA.
El Ministerio de Industria tiene previsto aprobar un Real Decreto que reduce las primas que reciben las empresas por su producción y limita la potencia fotovoltaica a 300 MW nuevos al año, 200 MW para edificios y 100 MW para instalaciones en suelo.
ASIF y APPA consideran que esto supondrá una paralización del sector, ya que pasará de instalar 1.000 MW anuales a 300 MW, que se suma al parón que sufrirá en los últimos meses del año.
La nueva normativa debe entrar en vigor a finales de septiembre, pero en su redacción actual no estipula ningún cupo de potencia para el último trimestre del año, por lo que el sector no podrá desarrollar nuevos proyectos en ese periodo.
Las dos patronales proponen a Industria que establezca un cupo mínimo transitorio de 120 MW para este periodo.
Asimismo, solicitan que el reparto de los 480 MW anuales entre instalaciones en edificios y en suelo se haga de forma clara (180 MW en techo y 300 MW en huertas) para evitar que un segmento del mercado fagocite al otro.
A su juicio, la orientación en España hacia las instalaciones en suelo se debe sobre todo a la barreras administrativas que impiden el acceso de la tecnología al sector de la edificación.
Por último, ASIF y APPA denuncian que Industria ha exagerado el coste de que tendrán las primas de la fotovoltaica en 2008 (800 millones de euros) y señalan que los cálculos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que la semana pasada lanzó sus recomendaciones, arrojan una cifra muy inferior (524 millones).
Fuente: Biodisol







