Como ya avanzó recientemente el ejecutivo alemán, el Gobierno francés también ha anunciado que eliminará de forma paulatina las exenciones fiscales a los biocarburantes hasta 2012, argumentando que el alto precio del petróleo y los cereales descartan seguir con este tipo de apoyos.
El borrador de presupuesto para 2009 presentado por el ejecutivo francés especifica que a partir de enero de ese año se eliminarán por etapas las reducciones de las que actualmente se benefician el biodiesel y el etanol a través del Impuesto sobre el Combustible Nacional (TIPP, en sus siglas en francés).
Por un lado, el Gobierno galo afirma que el coste de los biocarburantes ya no está estructuralmente desconectado de la norma que se aplica al resto de combustibles, máxime cuando consideran que el precio del petróleo seguirá siendo elevado. Por otro, entienden que el actual desarrollo y las tensiones que afectan a las materias primas agrícolas no justifican más ayudas que den salida a la producción agrícola.
No obstante, Francia continuará con las sanciones si no se cumplen los objetivos nacionales de incorporación de biocarburantes, con lo que, en cierta manera, mantiene su apoyo a la producción. En cualquier caso, la industria del sector no está satisfecha con las medidas. En declaraciones a la agencia Reuters, Philippe Tillous-Borde, director de Sofiproteol, propietario del mayor fabricante de biodiesel en Francia, afirmó que es incomprensible porque esto favorecerá las importaciones procedentes de terceros países, como EE.UU. y Argentina, y la competencia desleal.
El sector del etanol no está menos descontento. Alain Jeanroy, portavoz de esta industria en el país vecino, dijo también a Reuters que las medidas son incoherentes, ya que se desarrollan políticas de impuestos hacia las energías renovables más que hacia a los combustibles fósiles. De cara al futuro, el etanol se gravará mucho más que la gasolina, ya que aún es necesaria una mayor cantidad de etanol para recorrer la misma distancia.
Las autoridades francesas justificaron esta decisión amparándose en la anunciada por Alemania de poner fin también a la desgravación fiscal para los biocarburantes mezclados con combustibles estándar.
Fuente: Energías Renovables







