Los mayores distribuidores europeos están presionando a la Unión Europea para que retire de una vez los impuestos sobre la importación en bombillas de bajo consumo hechas en China, que actualmente ven como su precio final se encarece un 66% tras entrar en el espacio de la UE, y que al final, el conjunto cuesta a los consumidores unos dos billones de euros anuales.
Paul Skehan, portavoz de la Mesa redonda de Minoristas Europeos (ERRT en inglés) lo ve como un sin-sentido:
Tanto consumidores como vendedores ven difícil entender porque no pueden comprar cierto tipo de bombillas para ahorrar electricidad, y más cuando los precios de la energía están subiendo.
Los impuestos del 66% se impusieron en 2001, después que la UE dijera que tenía pruebas que China no respetaba las reglas del comercio mundial. El año pasado, Alemania presionó para renovar los impuestos para proteger o favorecer a Osram, fabricante alemán de bombillas que no ha trasladado la producción a Asia.
Un año después, toca revisar el tema. Los ecologistas y algunos gobiernos europeos piden que estos impuestos se levanten del todo, ya que resulta bastante poco creíble que, por un lado la UE marque unos objetivos muy a la baja de reducción del consumo energético, pero por el otro lado grave con un 66% aquellas bombillas que ayudarían a la reducción… excepto las que se fabriquen en Alemania.
Fuente: Reuters








Julio 22nd, 2008 a las 11:55 am
¿Y qué se ocurre con su toxicidad? Son más peligrosas que las de wolframio por su contenido en Mercurio.