La ciudad de Beijing empezó ayer a restringir el trafico rodado en un intento para mejorar la calidad del aire para los Juegos Olímpicos. Los coches con matrícula impar tuvieron que quedarse ayer en casa, lo que provocó una mejora en el trafico de la ciudad y de la contaminación atmosférica.
La contaminación está siendo uno de los mayores dolores de cabeza de la organización, que llevan probando diferentes soluciones, y que ahora apuestan por la restricción del trafico y el cierre de ultima hora de las industrias pesadas.
Las restricciones de trafico obligan a los coches a no circular, dependiendo de la matricula, en días alternos y la mayoría de vehículos oficiales se han retirado temporalmente. Solamente los taxis y los vehículos olímpicos están libres de las restricciones. Con esta medida, se espera que el 60% de los coches de Beijing paren de circular por la ciudad y, de esa forma, reducir la contaminación en dos tercios durante los dos meses de competiciones entre los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos.
Los taxistas están encantados con la medida. Por lo general, perdían dinero mientras se quedaban atrapados en los atascos épicos en la ciudad. Ahora, con un trafico más fluido y más clientes potenciales, ven más posibilidades de hacer negocio. Pero los ciudadanos que han tenido que dejar sus coches en casa no piensan lo mismo. Aún con las nuevas líneas de metro que se han construido en ocasión de los Juegos, y que se inauguraron precisamente este fin de semana.
Muchas industrias también se han visto obligadas a cesar su actividad, algunas hasta a 100 km de distancia de Beijing. En Tianjin, una ciudad portuaria que alojará a los integrantes de las selecciones de fútbol, han cerrado 40 fabricas, y en Tangshan, un centro de la industria pesada china al nordeste de Beijing, lo han hecho 300.
Fuente: Reuters







