La compañía petrolífera noruega StatoilHydro comunicó el pasado martes que desde 1996 lleva almacenadas bajo el lecho marino del Mar del Norte más de 10 millones de toneladas de CO2. El yacimiento Sleipner se encuentra aproximadamente a 250 kilómetros al oeste de Stavanger, Noruega. y produce gas natural y condensado a partir de las areniscas de Heimdal que se encuentran a aproximadamente 2500 m por debajo del nivel del mar.
El gas natural que se extrae en el campo petrolífero de Sleipner tiene un alto porcentaje de dióxido de carbono y la compañía comenzó este proyecto de separarlo e inyectarlo bajo el subsuelo después de que Noruega gravase con un impuesto las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en los años 90.
El gas obtenido no se lo coloca nuevamente en donde ha sido extraído, porque ello contaminaría más el gas natural. En cambio, se coloca en una capa de arenisca de 200 metros de grosor denominada formación Utsira, cerca de 800 metros debajo del fondo del Mar del Norte. Esta formación no contiene petróleo o gas comercial está rellena de agua salada. La formación Utsira tiene alta porosidad y permeabilidad, de modo que el CO2 se desplaza rápidamente hacia los lados y hacia arriba a través de la capa rocosa, reemplazando el agua entre los granos de arena
La compañía lleva a cabo el primer proyecto industrial de este tipo en el mundo. Hasta el momento ha capturado los gas procedente de su propias planta, pero el éxito del proyecto les ha hecho valorar la posibilidad de procesar el gas de otros productores o incluso el procedente del continente. Actualmente las instalaciones bombean bajo el subsuelo del Mar del Norte unas 2800 toneladas de CO2 diarias.
“Sleipner demuestra que este tipo de almacenamiento se fiable y seguro”
Afirma Rolf Haakon Holmboe reponsable de seguridad del proyecto.
Según el Panel de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático capturar y enterrar el dióxido de carbono, por ejemplo el procedente de centrales térmicas o fábricas, puede ser una de las principales formas de luchar contra el calentamiento global durante este siglo.
Fuente: Reuters















