La imagen de un hombre limpiando la cubierta de un lujoso yate, amarrado en el Port Vell de Barcelona, con una manguera conectada a la red de agua potable hace daño a la vista cuando toda Catalunya sufre las consecuencias del decreto para combatir la sequía. Por eso, los responsables del puerto barcelonés, tras ver la foto del delito –que hoy publica EL PERIÓDICO–, advirtieron al capitán del barco Pilar Rossi de que incumplía las normas que desde el pasado 31 de marzo también rigen en el Port Vell y en los otros 44 puertos deportivos de Catalunya.
“No se podrán baldear las embarcaciones”, dice claramente la nota que cuelga en todos los pantanales del puerto barcelonés en catalán, castellano e inglés. El mismo mensaje que reciben los barcos por email antes de llegar al puerto.
Según explica el director de Marina Port Vell, que gestiona el puerto deportivo de Barcelona,
El decreto dice que no se puede lavar con manguera todo tipo de vehículos. Se puede interpretar de manera diferente, pero hemos querido considerar que las embarcaciones también son vehículos.
Sin embargo, añade que su empresa no puede prohibir ni sancionar, potestad que corresponde solo a la Autoridad Portuaria. Por eso llama la atención la imagen, en la misma foto, de dos agentes de la policía portuaria que literalmente dan la espalda a la infracción que está cometiendo el tripulante del Pilar Rossi, yate cuyo propietario es el ex-piloto de fórmula 1 Nelson Piquet, que declaran dos agentes de una patrulla de la policía portuaria al requerirles sobre la limpieza ilegal de yates.
Por eso Marina Port Vell ha encargado a sus empleados que vigilen a menudo que se cumpla con el decreto contra la sequía. El puerto suministra el agua potable a los barcos amarrados, que ahora solo pueden usarlo para usos como la cocina y la ducha. Los contadores registran la cantidad usada, que se les cobra. “Con las medidas que hemos tomado hasta ahora, ya se ha logrado reducir un 30% el consumo de agua en los puertos deportivos”, asegura el director de las instalaciones. Una de las medidas es instalar una pistola en el extremo de la manguera para regular mejor el uso del agua.
Los yates más grandes ya tienen una potabilizadora a bordo. Son los únicos que estos días pueden baldear en el Port Vell de Barcelona. En teoría, también estaría permitido que el baldeo también lo llevaran a cabo las empresas contratadas específicamente para ello, ya que según los responsables del puerto, son equiparables con los túneles de lavado para los coches, ya que el decreto permite la limpieza de vehículos por parte de empresas profesionales.
Fuente: El Periódico















