Impulsado por el éxito sin precedentes obtenido en grandes ciudades como Barcelona y París, el sistema de la bicicleta pública está expandiéndose rápidamente por medio planeta. Mientras que Barcelona celebraba ayer en el Port Olímpic el primer aniversario del Bicing bajo la atenta mirada de un concejal de Buenos Aires, cuyo ayuntamiento acaba de aprobar un plan para llevar la bici como transporte público a la capital argentina, Washington celebrará la inauguración de su sistema de Smartbike, idéntico al Bicing, dentro de dos semanas.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, festejó que el Bicing sea una de las grandes nuevas imágenes de la ciudad y uno de sus mayores éxitos, aplaudiendo sobre todo a los 130.000 abonados:
Nos habéis obligado a mejorar el sistema, a inaugurar más estaciones de las que teníamos previstas. En solo un año, el Bicing ha alcanzado la mayoría de edad, es un medio de transporte maduro e irreversible.
Lo dijo ante los pocos bicinguistas, apenas unos 2.000, que habían acudido a la fiesta del aniversario, donde esperaba un pastel para 10.000 personas. Por algo la bicicleta es un transporte individual e individualista. Los que sí estuvieron fueron los tres usuarios que recibieron un premio por haber usado más veces el Bicing, haber pasado por más estaciones y ser el abonado de mayor edad, respectivamente.
El homólogo de Hereu en París, Bertrand Delanoë, ha alcanzado unas cuotas de popularidad enormes gracias a la implantación del Vélib, el sistema parisino con 10.000 bicis públicas, en julio del año pasado. En solo ocho meses, París ya ha superado los 17 millones de usos y en enero tenía 164.000 abonados.
Estrenado anteriormente en ciudades más pequeñas como Rennes, Lyón, Viena y Estocolmo, es el ejemplo de Barcelona y París el que ha abierto los ojos a muchas capitales en el mundo, que ahora se debaten entre el Smartbike de ClearChannel (como el Bicing) y el Cyclocity de JCDecaux (el Vélib), los dos grandes competidores en este sector. Y es precisamente en España y Francia donde más ciudades ya se han apuntado al invento. Zaragoza, que inaugurará el Smartbike en la Expo, ha sido la última en agregarse.
Después de Washington seguirán otras ciudades norteamericanas. Nueva York ya tiene la bicicleta pública en la agenda. El alcalde de Londres, Ken Livingstone, ha anunciado una primera red de estaciones para el 2010 en el centro de la ciudad, con un total inicial de 6.000 bicicletas, las mismas con las que Barcelona completará este verano la implantación del Bicing, que se está expandiendo por los municipios del área metropolitana.
Fuente: El Periódico








