La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, afirmó que el uranio tiene “fecha de caducidad” como “todos los combustibles fósiles” y además, incidió en que la energía nuclear “no tiene resuelto el tratamiento de los residuos radioactivos”, por lo que “tiene un coste asociado durante un plazo indeterminado de años, de momento miles de años, que gravita sobre la sociedad”.
Sobre este punto, incidió en que el Gobierno estatal “tiene que retomar” el debate sobre “dónde ponemos los residuos que ya no le caben a las centrales nucleares”, que debieron interrumpir “en las vísperas de las elecciones porque ni los partidos que apoyan de manera explícita la energía nuclear querían que en sus territorios hubiera almacenes para residuos de alta radioactividad”, explicó.
Así, Narbona confió en que “eso se supere”, por tratarse de “un tema serio y un tema de Estado”, ya que “las centrales nucleares dentro de poco no tendrán cabida y empiezan a regresar residuos de alta radioactividad que en su momento enviamos para su procesamiento a Francia y a Inglaterra, y cada día que no aceptemos estos residuos España tendrá que pagar una jugosa multa a esos países, hay que encontrar un sitio y hacerlo si es posible con consenso”, sentenció.
Agregó que “ya no estamos en una sociedad en la que se coloca un almacén de residuos radioactivo por decreto ley, ahora intentamos que la gente entienda que va a haber las máximas medidas de seguridad, pero eso significa que la energía nuclear tiene un coste asociado durante un plazo indeterminado de años, de momento miles de años, que gravita sobre la sociedad”, insistió la ministra.
En este sentido, indicó que algunas sociedades “aceptan” dicho coste, “como Francia que no sólo lo acepta, sino que esta instalada en un avance tecnológico muy potente en estos momentos”, mientras que “otros países de la UE, como España, tienen una posición de gradual abandono de la energía nuclear, al menos en caso de que no supere el problema que tiene asociado”, precisó.
Seguridad Nuclear
La organización Ecologistas en Acción la lanzado un comunicado para denunciar la relajación que en materia de seguridad nuclear supondría la próxima aprobación de la Ley de Seguridad Nuclear.
Tres de los elementos claves en la seguridad nuclear son la información veraz y rápida, la transparencia y el factor disuasorio de las sanciones contempladas por la ley en caso de incumplimiento. Ecologistas en Acción pide que se mantengan estos tres pilares en la nueva Ley de Seguridad Nuclear que está preparando el gobierno. Las sanciones previstas en vigor, que figuran en la ley franquista de la energía nuclear de 1967, son claramente insuficientes. La más alta, prevista para un incumplimiento muy grave es de unos 3 millones de euros (5000 millones de pesetas), que podía parecer muy alta en 1967 pero que hoy resulta irrisoria, teniendo en cuenta el dinero que factura una central nuclear diariamente (unos 600000 euros). Pasando por alto el hecho triste de que esta cifra haya permanecido 40 años sin actualizar y que nunca se ha impuesto dicha sanción, la nueva ley prevé una sanción 10 veces mayor. Esto sigue siendo claramente insuficiente: Supone que la multa se amortiza en algo menos de dos meses de funcionamiento. El caso de Vandellós II (Tarragona), que incumplió la normativa durante unos 10 años, es un claro ejemplo de la clamorosa insuficiencia del nuevo régimen de sanciones, por no comentar el que está en vigor en la actualidad. Finalmente, este problema se saldó con una multa de 1,6 millones de euros, equivalente a unos tres días de funcionamiento. Sería más lógico disponer de un régimen de sanciones que se adapte a los beneficios obtenidos por la central y que se pueda estimar en números de días de funcionamiento.
Finalmente, es imprescindible que la Ley garantice la transparencia para que los ciudadanos estén convenientemente informados y puedan participar activamente en el control de las instalaciones. En primer lugar porque tiene derecho y porque se facilita la particpación en los asuntos públicos. En segundo lugar para evitar algo que se ha dado en demasiadas ocasiones: la condescendencia del CSN con los explotadores de las instalaciones nucleares.
Fuente: Europa Press, Ecologistas en Acción