La diputada popular de la Cámar Vasca López de Ocáriz ha solicitado en pregunta parlamentaria a la consejera de Medio Ambiente, Pilar Unzalu, información sobre los protocolos de control de la “invasión” de mejillón cebra en la Comunidad Autónoma.
Este molusco de agua dulce y nombre chistoso, conocido ofialmente como Dreissena polymorpha fue descubierto en el mar Caspio en 1771 y clasificado originalmente como mejillón por su parecido con el marino, aunque no existe relación filogenética.
Desde el mar Caspio, el mejillón cebra se habría propagado a través de embarcaciones, a las que el molusco y sus larvas se habrían adherido. No está claro cuando llegaron a la península ibérica pero sí sabemos que se detectaron por primera vez en la parte catalana del río Ebro, donde ya desde hace años se habla de “plaga”.
La alarma provocada por este peculiar molusco viene del hecho, en primer lugar, de que compiten por el fitoplancton con las especies autóctonas y además, de que aumentan el nivel de materia orgánica en el agua. Así, cubren toda superficie que se encuentran a su paso, desde cantos rodados hasta tuberías o instalaciones hidráulicas y todo tipo de conductos, pasando por la vegetación y las conchas de bivalvos autóctonos, que mueren en el proceso al no poder abrirse.
Este mejillón se reproduce con gran rapidez, por lo que una vez que la instalación en un nuevo habitat tiene éxito, nada puede pararlo.
Además de Aragón y País Vasco, las Comunidades Autónomas más afectadas y que llevan tiempo invirtiendo en proyectos tanto de detección como de combate de las plagas de mejillón cebra son: Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana y Cantabria.
Fuentes: Europa Press. AIM.
Imagen: El Tiragomas