Al Gore y Mijail Gorbachov, cada uno a su modo y con distintos grados de discreción y distintos intereses, se han dedicado ambos a promover la defensa del medio ambiente por todo el mundo, aprovechando su reputación y tirón mediático. Ahora están enfrentados… por dinero. El nuevo dominio “.eco” es una mina de oro.
El plazo para que la terminación verde funcione depende ahora del ICANN y se cumplirá el año que viene. El motivo del enfrentamiento es que ambos políticos están impulsando su salida a la vez, lo que no es sólo una cuestión de reputación sino también de dinero.
El dominio tiene un valor potencial, de aquí a unos años, de millones de euros pero ahora cuesta menos de 100.000.
Al Gore, lidera la alianza Dot.Eco LLC para conseguir su salida, mientras que Gorvachov está indirectamente ligado a través de Cruz Verde Internacional (fundada por él) a Big Room, una asociación canadiense, ligada a la defensa de causas sociales y éticas que trata de hacer lo mismo.
Big Room asegura que, de ganar la batalla, donará un cuarto de las ganancias obtenidas por ventas del dominio a causas ambientales y sociales. Además, pretende garantizar su correcto uso exigiendo a los potenciales compradores “credenciales” que demuestren su carácter ecologista.
Según Trevor Bowden, cofundador de Big Room “el .eco abrirá todo un nuevo espacio de dominios que hará más fácil que los negocios ‘ecofriendly’, las organizaciones y la gente se encuentren e identifiquen entre ellos on line”
Bowden no quiso decir cuanto cobrará por cada registro pero aseguró que los precios serán competitivos con lo que ahora mismo se encuentra en el mercado.
La lucha por el dominio .eco forma parte de un gran movimiento mundial por hacerse con nuevos nichos de mercado para direcciones de Internet, desde que el ICANN decició liberalizar las terminaciones levantando la restricción a las tradicionales (.com, .net etc.).
El mes pasado, la Alianza para la Protección del Clima de Al Gore publicó un documento con sus argumentos para obtener la posesión del .eco. El grupo aseguró estar comprometido con operarlo como un negocio ajustado, enfocado en el cliente y bien gestionado para poder emplear los ingresos en el cuidado del medio ambiente.
La pelea está reñida pero seguramente, no ganará el mejor, sino el que mejor sepa navegar en las aguas de la política del ICANN. Esto no es ecologismo. De nuevo it’s all about money.
Fuente: Times On Line
Imagen: ICANN