Parece que la nueva Ley de Economía Sostenible (aprobada curiosamente en día festivo) no gusta a nadie, tampoco a los grupos ecologistas. Como respuesta, Ecologistas en Acción, junto con otras organizaciones como Amigos de la Tierra, SEO/BirdLife y WWF, han presentado un documento titulado Propuestas ecologistas para una Ley de Economía REALMENTE Sostenible, que será remitido al Congreso para aportar en el debate y conseguir una ley realmente sostenible.
Ecologistas en Acción tachó de “contradictorio” el proyecto de ley y mostró su “perplejidad por la cantidad de actividades insostenibles” que incluye la nueva ley, además de señalar “la fuerte contradicción que existe entre muchas de las medidas propuestas y las políticas reales“, según Efe.
Según Ecologistas en Acción, para la redacción del documento que se remitirá al Congreso, han realizado previamente un análisis de los puntos tratados en el texto original del gobierno que consideran prioritarios: fiscalidad verde; cambio climático; energía; transporte y movilidad sostenible; urbanismo y vivienda. El objetivo es que en el debate parlamentario se escuchen las propuestas y observaciones de estos grupos al respecto.
Estos consideran que el texto actual no responde a la necesidad de un cambio estructural de la economía para propiciar un giro real en las tendencias actuales que nos han llevado a una grave crisis económica y medioambiental, como muestran los impactos del cambio climático o la alarmante pérdida de biodiversidad.
Entienden que la llamada economía sostenible, debería considerar cosas como una progresiva reducción de la explotación de recursos naturales, especialmente de los no renovables; la compatibilización de la prosperidad y el bienestar social con la reducción de la huella ecológica y de la emisión de contaminantes, en particular los gases de efecto invernadero; la minimización de la generación de residuos y que su gestión integrada; el establecimiento de una auténtica política fiscal verde, premiando las iniciativas ambientalmente positivas al tiempo que desincentive las actividades de elevado impacto ambiental y de mayor consumo de recursos; así como la tradiconal llamada a la reducción del consumo y del crecimiento económico.
Algunas de las medidas concretas propuestas son: Incrementar los impuestos sobre los hidrocarburos y sobre las ventas minoristas, equiparando los tipos impositivos entre gasolina y diésel. Así como eliminar todas las ventajas fiscales para los medios de transporte más contaminantes; fijar un objetivo claro de participación de las energías renovables de al menos un 30% de la energía primaria para 2020 y un 80% para 2050, y de al menos un 50% de la electricidad para 2020 y un 100% para 2050; el compromiso de detener la ejecución del PEIT y las nuevas infraestructuras que estén en abierta contradicción con los objetivos de sostenibilidad que se plantean en la Ley o nuevas medidas que incentiven el alquiler y la rehabilitación de viviendas frente a la propiedad y la nueva construcción.
Fuente: Ecologistas en Acción
Imagen: Blog de Joaquín del Valle (Tu opinión Sí cuenta)
Buen articulo