La introducción de los biocombustibles en la aviación ha pasado de enfrentarse a la incertidumbre de ser un objetivo alcanzable, tras los primeros despegues y vuelos trasatlánticos, a plantearse como futuro en los vuelos aéreos. Los primeros despegues vinieron acompañados de los primeros acuerdos entre aerolíneas y otras instituciones para favorecer la introducción de los biocombustibles en la aviación. Tras el hito trasatlántico han brotado a la luz pública los planes de diferentes aerolíneas en este campo.
La aerolínea KLM ha anunciado que cubrirá, desde septiembre, la ruta Amsterdam – París con aeronaves alimentadas con un biocombustible derivado de aceite y grasa recicladas de frituras de cocina. Este biocombustible, basado en aceite reciclado, es producido por la empresa Dynamic Fuels y comercializado por la compañía SkyNRG, un consorcio creado por KLM en 2009 junto con las empresas especializadas North Sea Group y Spring Associates.
La aerolínea de matriz franco-holandesa pretende con esta iniciativa «dar un paso adelante de cara a una aviación más ecológica y sostenible, y menos dañina con el medio ambiente».
En un campo más amplio la CE, Airbus y las principales aerolíneas europeas han lanzado un plan para acelerar la comercialización de biocombustibles. La iniciativa, denominada «Biofuel Flightpath» es un mapa de ruta con un claro objetivo de producción anual de dos millones de toneladas de biocombustible producido de manera sostenible de cara a 2020.
El proyecto tiene otros objetivos como facilitar el proceso de certificación y la producción de biocombustible a un coste razonable con compromisos tangibles de suministro y compra.
En palabras de Günther Oettinger, comisario europeo de Energía, este proyecto es una oportunidad única para crear la primera aventura industrial para la introducción de biocombustibles sostenibles para operaciones comercialmente competitivas.
El vuelo alto de los biocombustibles es objeto de criticas entre diferentes organizaciones ecologistas. Estas organizaciones apuntan principalmente a los posibles impactos del incremento de los biocombustibles en la aviación.