En una de sus drásticas medidas sanitarias que en ocasiones no denotan más que desconocimiento, el Parlamento europeo prohibió hace 3 años el abandono de animales muertos en los campos.
Es cierto que cuando el animal ha muerto de alguna enfermedad, el riesgo para la salud de otros animales e incluso de personas existe, pero si los análisis de animales tanto vivos como muertos están a la orden del día, quizás no era necesario ser tan extremos.
No vamos a dejar de lado que un cadaver en descomposición no es agradable de ver ni de oler, pero de nuevo, hay que ser flexibles, ancha es castilla…
Estos días, en base a un estudio financiado por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, la asociación ecologista Seo/BirdLife ha recibido una respuesta positiva a su enmienda presentada al parlamento europeo. El resultado: los ganaderos podrán de nuevo dejar los cadáveres de animales al aire libre, eso sí, con cierto control.
La petición de Seo/BirdLife se basaba en la supervivencia de las aves necrófagas, predominantes sobre todo en los países del sur de Europa, cuyo alimento había sido retirado por decreto de Bruselas.
Desde entonces, el departamento de Medio Ambiente del gobierno de Aragón por ejemplo, instaló 44 comederos para que estas especies pudieran alimentarse. Funcionó pero no sin alguna alteración del comportamiento de las aves.
El cambio tardará aún algunos años en ponerse en marcha, ya se sabe que en Europa todo va más lento. Los expertos calculan que se combinará el uso de comederos con la alimentación tradicional con control sanitario. Esperamos que cuando se cumpla el plazo, estas aves tengan algún animal bien grande para celebrarlo.
Fuente: Europa Press
Imagen: Diario de Robin