La respuesta está en el espacio…, puede ser la frase del año. La pregunta a la que responde es nada más y nada menos que si los países están cumpliendo realmente sus compromisos de reducción de emisiones y de no deforestación.
Earth Engine es un programa diseñado por Google que utiliza imágenes por satélite de la NASA, una nueva plataforma computacional para el análisis de imágenes de satélite a nivel global, que permite visualizar y medir masas forestales y emisiones y comprobar así si se están cumpliendo o no los compromisos.
Uno de los pocos resultados esperanzadores de la Cumbre sobre el clima de Copenhague del pasado diciembre, fue el acuerdo de compensaciones a ciertos países por preservar bosques y parques naturales que juegan un papel crucial en la reducción de emisiones. Así se empezó a hablar de Eearth Engine, como el instrumento de observación de la deforestación.
Google explica en su blog como la implementación del acuerdo, conocido como Reducing Emissions From Deforestation and Forest Degradation o REDD, requerirá de la habilidad de hacer un seguimiento exhaustivo de la deforestación a nivel global y regional.
Brian McClendon, el ingeniero de Google que presentó el software en Copenhague, explica como la monitorización tracional de masas forestales a nivel global es compleja y muy cara, requiere del acceso a grandes cantidades de datos de satélite, unidades de memoria, ordenadores y tiempo de espera mientras terminan los cálculos.
El programa Earth Engine, asegura Google, lo hace todo mucho más fácil moviéndolo a la nube. Google proporciona los datos, almacenaje y capacidad de computación. Como resultado, es posible visualizar los cambios en la masa forestal en fracciones de segundo a través de la web, en vez de los minutos o las horas que requerían los análisis con los tradicionales sistemas offline.
Todavía no se ha abierto la discusión sobre su efectividad como medida de presión además de como fuente de información y si no se trata de otra maniobra para meterse hasta la cocina de los norteamericanos en el Amazonas.
La posibilidad de utilizarlo para controlar el nivel de cumplimiento de las reducciones de emisiones nocivas provoca los mismos interroganes pues la eterna desconfianza sobre “lo que estarán haciendo realmente los chinos” ya se escucha en diversos patios.
Fuente: Milenio Online, Google Blog
Imagen: 1st Class Wallpapers