A última hora de ayer delegados de 129 países votaron en Sharm El Sheij (Egipto) la dirección de la Agencia Internacional para la Energía Renovable (Irena) así como el país que acogerá su sede.
El resultado fue una decepcionante sorpresa para algunos, sobre todo para España, que se pensaba favorita. Ni este país ni los otros líderes en renovables (Alemania y Dinamarca), consiguieron dirección o sede.
El país elegido para la dirección es Francia y el elegido para la sede Abu Dabi, lo que, como ya se ha comentado no deja de tener gracia ya que Francia es el país nuclear por excelencia y Abu Dabi un emirato petrolero. Por otro lado, por qué no pensar que precisamente un país nuclear y otro petrolero son los que más influencia necesitan de la corriente renovable, y nos gustan los retos.
Y hablando de la Francia nuclear, este país si su agencia de seguridad nuclear se lo permite, quiere alargar entre 40 y 60 años la vida util de sus centrales nucleares, según ha declarado la eléctrica estatal EDF. La prolongación se realizaría tras ciertas modificaciones en los 58 reactores con un coste estimado que ascendería a 24.000 millones de euros.
EDF recuerda que otros países están en la misma línea, entre otros EE.UU., que ya tienen autorización para que 48 reactores de un parque de 103 funcionen hasta los 60 años. Algunos operadores trabajan incluso con un escenario de 80 años.
En cuanto a Abu Dabi, el país elegido para la sede, consiguió movilizar a su favor a varios ministros de la cumbre, entre ellos Francia. Es reseñable que el emirato, a pesar de vivir del crudo, está construyendo una ciudad completamente verde y libre de emisiones de CO2.
Fuentes: El País. Europa Press.
Imagen: Iluminet
Que fiasco