Además del presidente Lula, senadores, ministros, diputados, asesores, ejecutivos de banca, representantes sindicales, alcaldes y ONGs componen la delegación brasileña en la Cumbre del clima y la convierten en la más numerosa de todas, lo que ha provocado quejas de diversa índole en miembros de ONG’s y activistas varios que se mueren de envidia al ver entrar a los oenegeros brasileiros mientras ellos se quedan fuera tras las últimas decisiones de la organización.
Según una lista actualizada divulgada por la organización de la Cumbre, la delegación brasileña cuenta con 743 personas acreditadas para participar en el encuentro y según estimaciones sólo un 15% serían miembros del gobierno. Para hacer una comparativa, la delegación china tiene 233 personas y la de Estados Unidos 195. India y México tienen entre 31 y 55 personas acreditadas.
Sérgio Serra, embajador extraordinario para el cambio climático del Itamaraty, afirmó que no todos los acreditados por Brasil viajaron con los gastos pagados por el gobierno: “Eso no quiere decir que sean 700 personas del gobierno ni 700 negociadores. Pero el gobierno brasileño tiene una actitud bastante democrática al aceptar a cualquiera que sea recomendado por un órgano de gobierno. Creemos que debemos incluir en nuestra delegación a ONGs, empresas e individuos presentados por alguna entidad. Eso no quiere decir que sus gastos sean pagados por el gobierno, pero hay una mentalidad inclusiva“, afirma Serra.
De hecho, cada órgano o institución pública o privada costea los gastos de su personal desplazado a Copenhague. Luiz Alberto Figueiredo, director del Departamento de Medio Ambiente del Itamaraty y principal autor de la propuesta de texto final de la Cumbre, apoyó a Serra al afirmar que acogen “a los representantes de la sociedad civil que quieren participar. Por tanto, [la delegación] es grande por un motivo óptimo, por ser inclusiva“.
Pero a partir de hoy, la organización del evento decidió restringir el acceso y revocar las credenciales de miles de personas, principalmente representantes de ONGs y organizaciones civiles, debido a la confusión de los últimos días entorno al Bella Center. Esto no afectó sin embargo a las ONGs y organizaciones civiles brasileñas debido a que se encuentran integradas en la delegación de su país, algo que ha levantado ampollas en los que se han visto privados de acceso.
En la fila para entrar al centro, comentarios venenosos atacan a la delegación de Lula. Muchos reclaman un límite para el tamaño de las delegaciones. Según la periodista Carolina Ribeiro Pietoso, un argentino llegó a decir que “o jeitinho brasileiro está tomando conta da COP15 e do mundo“, que se podría traducir como que la manera (estilo/forma de ser…) brasileña se está adueñando de la Cumbre y del mundo.
Casi 45.000 personas pidieron credenciales para el acceso a la conferencia, pero el centro tiene capacidad para albergar apenas 15.000. Otro factor decisivo ha sido la necesidad de un nivel mayor de seguridad a partir de hoy, con la presencia de ministros y jefes de Estado.
Fuente: Último Segundo
Imagen: Another Geek Blog