Hasta ahora, la mitad del coste de la gestión de los residuos nucleares españoles se financiaba a través de la factura de la luz. La otra mitad era pagada por los productores. Esto ya no será así a partir del 1 de enero de 2010, momento en el que entrará en vigor una nueva norma al respecto que estipula que esos gastos deben ser pagados íntegramente por los productores.
La modificación fue comentada la semana pasada en el XXXV Encuentro de la Sociedad Nuclear Española, que se celebró en Sevilla, por Armando Veganzones, director adjunto al presidente de ENRESA, que participó en la apertura.
Veganzones explicó que el recargo que desaparece a partir de enero de 2010 supone alrededor del 0,8% de la factura de la luz. “Estos cambios suponen un incremento de la eficacia y redundarán en beneficio de todos“, subrayó el directivo.
Acerca del ATC, Veganzones recordó que la decisión sobre la ubicación no depende de ENRESA pero que no debería demorarse más.
Lo que depende de ENRESA, es que los residuos y los deshechos de las centrales en desmantelamiento sean correctamente gestionados, así como que el diseño del futuro ATC cumpla con los requisitos necesarios de eficiencia y seguridad.
Pero la decisión sobre donde se construirá y cuando empezarán las obras depende de una comisión ministerial que decidirá entre candidatos voluntarios cuando se convoque el concurso, al parecer, a finales de noviembre.
La instalación tardará 4 años en construirse y para 2015, las piscinas de las centrales ya estarán completamente saturadas, sin contar con lo que costará pagar las sanciones a Francia (49.545,17 euros por día de retraso) por no llevarnos los residuos que nos guardan en la fecha pactada.
Veganzones señaló también que EL Cabril, el almacén en superficie para residuos de baja y media actividad, que se ha convertido en un modelo en todo el mundo, está al 48% de su capacidad.
Además, al parecer el Gobierno declaró la gestión de estos residuos como “servicio público que se atribuye en exclusiva al Estado“, lo que confirma que la empresa pública Enresa sea la única autorizada para su manipulación.
Fuente: Diario de Sevilla
Imagen: Universidad de Granada