Parece que el sector editorial se define cada vez más como un sector transformador de la pulpa de papel mantenido artificialmente a través de unos cada vez más estrictos derechos de autor y que su modelo pasa por rechazar toda evolución, toda iniciativa hacia la sostenibilidad y la apertura.
La noticia ha causado estupor entre muchos autores. Y pronto han aparecido los primeros llamamientos y movimientos de boicot así como una convocatoria alternativa para el sábado 6 de junio.
Parece que el pánico los inmoviliza, cuando después tengan que vender el producto resultante se sumarán al carro de la modernidad.
Cuanto atenaza lo desconocido, y como el hombre sufre de pánico a los cambios cometiendo injusticias impensable años más tarde.
El mismo sindrome se definió judaismo medieval, el racismo mas moderno o la libertad digital de hoy en día.
Leer nos hace libres…..aveces.
Saludos
Jorge