La agricultura ecológica es uno de los sectores que lejos de acusar la crisis económica global está consolidando y ampliando su mercado en base, según afirman sus propios productores, a una clientela fiel que busca alimentos de calidad.
La mitad de agosto es por excelencia la gran fiesta en España, la mayoría de ciudades y villas celebran sus fiestas durante estas fechas y es habitual la organización de ferias durante las mismas. Este año llama la atención la continua referencia en los programas festivos a las muestras de agricultura ecológica. Un fenómeno que está dando en diferentes regiones de la península y que podemos encontrar en Asturias, Guipúzcoa, Sevilla, Jaén, Almería o Alicante.
A nivel de comunidades autónomas, en Murcia, una de cada diez fincas será ecológica a partir del próximo año y desde la administración ya está iniciando un plan para mejorar la comercialización de los productos. En Andalucía, Cádiz es la provincia andaluza que más tierras dedica al cultivo ecológico con un cuarto del total de la superficie y en municipios asturianos esta disciplina ya está presente en los talleres de formación.
Los beneficios de la agricultura ecológica son ya hartamente conocidos tanto para la tierra de cultivo, al no utilizar productos químicos obtenidos sintéticamente, optimizar el consumo de agua y recuperar terrenos que por sus condiciones geográficas habían dejado de ser aptas para el cultivo. En cuanto al producto final se aprecian no sólo sabores más intensos sino que estudios recientes corroboran además una mayor presencia de minerales y vitaminas.
Así que este verano, además de romerías y verbenas aprovechen para llenar sus neveras.