Investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) en México aíslan microalgas de una laguna de San Quintín con el propósito de obtener su aceite para usarlo en la producción de biodiesel. En este campo son conocidos los avances del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) en el aprovechamiento de microalgas, los acuerdos en investigación de biodiesel a base de algas en China y el proyecto Biomara en Irlanda.
De acuerdo con el titular de la investigación en México, el doctor José Luis Stephano Hornedo, emplear el aceite obtenido de las microalgas es una técnica sustentable de producción de energía alterna, ya que no requiere el uso de agua dulce, pueden ocuparse las tierras salitradas no aptas para la siembra; además de que generan 200 veces más aceite que los cultivos tradicionales.
Para la realización de este proyecto, el equipo del Laboratorio Meredith Gould, de la UABC, optó por la Dunaliella salina, una microalga a la cual se le conoce por su actividad antioxidante y suele empleársele en cosméticos y suplementos alimenticios.
El especialista explicó que para aislar el organismo utilizaron el método de microinyección, el cual consistió en succionar un alga con ayuda de una aguja muy fina y un micromanipulador (dispositivo para interactuar con precisión con una muestra) bajo un microscopio óptico.
Dado que a los científicos les interesaba el aceite de las algas, fue necesario mutar el organismo con luz ultravioleta para incrementar la producción de lípidos, específicamente triglicéridos.
Posteriormente, para reproducirla, la microalga mutada fue colocada en un tanque con luz natural, agua salada, glicerol, urea, bicarbonato de sodio y un fertilizante que contiene fósforo, nitrógeno y potasio en cantidades iguales.
Cabe señalar que las microalgas están presentes en casi todos los hábitats y son capaces de reproducirse hasta seis veces en 24 horas.
Debido a que el proyecto se encuentra en escalamiento piloto, esta propagación se hará en 22 tanques cerrados de hasta mil litros; sin embargo, por el momento sólo cuentan con 10 depósitos de 800 litros cada uno.
Una vez que las microalgas crezcan pasarán por una centrífuga de flujo continuo que las concentrará en una pasta, mientras que por otro lado saldrá el agua.
El concentrado de microalga entrará a otra máquina, conocida como disruptor celular, la cual fragmentará el organismo a 5 mil libras de presión para liberar el aceite, mientras que la biomasa es separada por densidad por otra centrífuga.
El biodiesel se obtendrá a partir del proceso de transesterificación, consistente en combinar el aceite obtenido con un alcohol ligero; lo cual deja como residuo glicerina que se separa para emplearla en otras industrias.
Fuente: Vanguardia
Imagen: Informador