Científicos del Grupo de Investigación y Desarrollo de Energía solar de la Universidad de Jaén trabajan en el desarrollo de fórmulas matemáticas para determinar el comportamiento de diferentes materiales como teluro de cadmio o la combinación de cadmio, indio y selenio para la construcción de placas solares. El grupo de investigación está utilizando como referencia el comportamiento del silicio, del que se conoce el rendimiento y producción de energía en diversas condiciones climatológicas.
El silicio es la materia prima más utilizada para la construcción de placas solares y sin embargo una de las principales limitantes para el crecimiento de estas instalaciones dado su alto precio . Con el objetivo de reducir costes, las empresas fabricantes han comenzado a utilizar otros materiales y las investigaciones se han centrado en comprobar su utilidad y rendimiento.
El resultado de la investigación determinará el rendimiento global de un sistema fotovoltaico (placas solares) para diferentes tecnologías. Además, se conocerá la productividad generada por los diferentes materiales sometidos a las mismas condiciones meteorológicas y atmosféricas externas, como la temperatura ambiente o velocidad del viento y se conocerán la potencia máxima generada por cada tecnología bajo estas condiciones de estudio
Para realizar las investigaciones el equipo utiliza la tecnología de concentración voltaica. La idea básica de este sistema, frente a los paneles solares convencionales, es la sustitución de la célula solar de un panel (encargada de captar la luz y del mismo tamaño que los paneles en los que se ubica) por una de mucho menor tamaño.
La reducción de material se compensa con lentes reflectantes que dirigen la luz al punto exacto donde se sitúa la célula solar en el panel. “Con este sistema se produce, al menos, la misma cantidad de energía que con una célula de mayor tamaño y, además, se reducen los costes. El problema es que es necesario que las células estén mirando directamente al sol”. Para ello, los paneles están ubicados en un seguidor solar que sigue constantemente el movimiento del sol y que mantiene el panel en la posición adecuada para que la célula capte la luz. La elevada precisión necesaria para estos sistemas incrementa el coste del sistema y suponen, por tanto, una barrera más para la implantación de los mismos.