Un pueblo del estado australiano de Nueva Gales del Sur, Bundanoon, ha prohibido por votación popular las botellas de agua embotellada, incluyendo los suministros para refrigeradores de agua, para reducir la contaminación. El ayuntamiento instalará fuentes gratuitas en sustitución. Los australianos gastaron unos 500 millones de dólares en agua embotellada en 2008.
Fuente: Sydney Morning Herald