El Gobierno de Hungría declaró a principios de semana el estado de emergencia en tres condados del oeste del país debido a un vertido tóxico procedente de la balsa de contención de una planta de alumnio. El vertido ha causado al menos cuatro muertos, seis desaparecidos y alrededor de 120 heridos.
El fango rojo, un residuo generado por el refinado de bauxita, se extendió el lunes por Kolontar y otras dos aldeas a causa de la rotura de una balsa de contención de la planta de aluminio de Ajkai Timfoldgyar Zrt, perteneciente a la empresa MAL Zrt. El estado de emergencia afecta a los condados de Veszprem, Gyor-Moson-Sopron y Vas.
La Unidad Natural de Desastres (NDU) informó este martes que otras cuatras aldeas se han visto afectadas y que al menos cuatro personas han muerto y otras seis están desaparecidas. Otras muchas personas sufren quemaduras e irritaciones de ojos a causa del plomo y de otros elementos altamente corrosivos.
Hoy jueves el lodo rojo procedente de la planta de aluminio alcanzó el río Danubio, según informó la Unidad Nacional de Desastres.
El portavoz del organismo, Tibor Dobson, declaró que de momento no se han registrado peces muertos en el Raba, un afluente del Danubio, ni en el Mosoni-Danubio, un brazo del río centroeuropeo, a los que ha ido llegando el vertido.
En palabras de Zoltan Illes, ministro del Ambiente, la limpieza del vertido toxico puede tardar un año y costar 7,8 millones de euros, y podrá requerir ayuda técnica y financiera por parte de la Unión Europea.
Fuente: Europapress
Imagen: Sapo
[...] Después de varios días de incertidumbre, el gobierno húngaro empezó a hablar sobre el inminente derrumbe de los muros de la balsa de contención de residuos tóxicos. El drenaje controlado es una de las estrategias de las autoridades húngaras para evitar que una nueva fuga de vertido tóxico genere los mismos efectos catastróficos de la ocurrida la semana pasada. [...]