Inspirado en el modelo de desarrollo noruego, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció la semana pasada en la ciudad chilena de Viña del Mar, sede de la cumbre de líderes progresistas, la creación en su país de un fondo social con los recursos de la renta petrolera. Tras reunirse con el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, Lula anunció sus intenciones acerca de el petróleo se utilice para ayudar a los brasileiros y no solo para quemar combustible.
La petrolera estatal Petrobras hizo en los dos últimos años fabulosos descubrimientos en aguas profundas del litoral brasileño, en una zona de 1.800 kilómetros que va desde Espírito Santo a Santa Catarina. Solamente los yacimientos de Iara y Tupí permitirán duplicar la reservas probadas del país, en la actualidad de 14.000 millones de barriles.
Según Lula, Brasil tiene mucho que aprender de la experiencia noruega, cuyo fondo de pensiones públicas se nutre de los ingresos del crudo y la inversión estatal en acciones y bonos.
El presidente brasileño está teniendo un alto protagonismo en medio de la crisis económica mundial. De un lado, suma su voz a la de China, que ha puesto en duda la continuidad del dólar como moneda de referencia internacional. En el frente interno, y apelando a su antigua experiencia de sindicalista, Lula pidió al movimiento obrero de su país que, por el momento, se abstenga de reclamaciones salariales.
No existe posibilidad alguna en la historia del mundo de que los trabajadores se beneficien en épocas de crisis.
Fuente: El Periódico