Sin acercase todavía a la fuerza arrolladora de Marina Silva en Brasil, el Movimiento Ecológico de Venezuela (MOVEV) va cobrando peso. A fianales del año pasado su mínima presencia parlamentaria (4 diputados) se vio reforzada por el apoyo del Bloque Humanista. Ya está en marcha la guerra sin cuartel por los escaños de septiembre en un país de política agitada y original para la que el MOVEV cree tener soluciones.
A principios del mes de diciembre de 2009 en Venezuela, un grupo de diputados del Bloque Parlamentario Humanista, comunicaron su decisión de apoyar al Presidente del MOVEV, Pedro Bastidas (también presidente de la Comisión de Ambiente, Recursos Naturales y Ordenación Territorial de la Asamblea Nacional), para conformar el Bloque Parlamentario Ecológico Humanista a partir de ese momento.
El objetivo, según dijeron, es “realizar acciones conjuntas para defender el Estado de Derecho, el respeto a los Derechos Humanos, el acceso a la información pública, el parlamentarismo de calle, y la mejora en el tratamiento de la políticas públicas en materia ambiental, vinculadas a los problemas de poca protección de las cuencas y por tanto del estado actual de los embalses, de las represas, de la situación de desinversión en energía en el país, del cambio que tienen que producirse en nuestras fuentes de recursos (…)”
Hoy, el director nacional general de MOVEV, Manuel Díaz, anuncia que el movimiento florece pues ya cuenta con cerca de mil precandidatos para las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre y que además, integrantes de organizaciones no gubernamentales, legisladores regionales y concejales también se han adherido a esta nueva agrupación política.
Estos ambientalistas preparan su propia oferta electoral de centro, que conteste tanto al oficialismo como a la oposición “con una visión independiente“. Su misión, resumen es “garantizar la sustentabilidad de los recursos naturales y el derecho de cada persona a su desarrollo económico, político, social e individual en un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado, de respeto por la vida y la naturaleza y por una sociedad más justa“.
Fuente: El Universal
Imagen: El Comunicador Ambiental

