El proyecto «Ecoisland» fue presentado en la Cámara de los Comunes el pasado 15 de noviembre como «la vanguardia de la Gran Bretaña ecológica del futuro». Este proyecto quiere convertir la isla de Wight en un referente en la agenda ecológica británica. No se trata sólo de llegar a generar su propia electricidad sino que aspira a actuar también como laboratorio de ideas ecológicas a exportar fuera de sus fronteras.
La isla de Wight tiene una extensión de 350 kilómetros cuadrados. Uno de los objetivos es instalar paneles solares en los tejados de todas sus casas, pues la Isla de Wight es uno de los lugares más luminosos del Reino Unido. También harán un esfuerzo para aislar mejor los hogares y ya están estudiando cómo hacer un uso más eficiente de la energía geotérmica, eólica y de las mareas.
El consumo eléctrico de la isla era en 2008, cuando nació el proyecto «Ecoisland», de 588 gigavatios por hora. Para lograr el objetivo de la autosuficiencia y generar esta potencia con energías renovables los responsables del proyecto han calculado que la isla tiene que producir 50 megavatios de energía offshore (con aparatos instalados en el mar), 50 megavatios con nuevos sistemas onshore (instalados en tierra) y 50 megavatios procedentes de “una variedad de instalaciones a escala doméstica”, según explica un portavoz del proyecto «Ecoisland».
«De entre los sistemas onshore nos estamos planteando generar 22,5 megavatios con energía eólica; 15 megavatios con energía fotovoltaica; 7,4 del reciclaje de residuos, y 6 megavatios de la biomasa», dice la misma fuente. «En cualquier caso hemos aceptado que la viabilidad económica de algunas tecnologías puede variar en los próximos años y también estamos abiertos a que nueva tecnología entre en el proyecto».
Alrededor de 70 socios participarán en el desarrollo de los «objetivos clave de infraestructura», incluyendo: redes mesh, infraestructuras de comunicaciones, acceso a la red, almacenamiento de energía y producción de combustibles limpios.
Fuente: Economist
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