Empresas petroleras como BP o Shell piensan que los biocombustibles son la única alternativa al petróleo. Sin embargo, estaremos más cerca de la verdad si decimos que es la única alternativa de la que estas empresas pueden beneficiarse. Esto espera, por ejemplo, BP con la compra de la mayor parte de la brasileña Companhia Nacional de Acucar e Alcool por 680 millones de dólares. Y si esta apuesta de la industria petrolera, aparte de inversiones en la primera generación de biocombustibles, además resulta en más investigación en la segunda generación de éstas, probablemente salgan beneficiadas más personas que sin todas estas inversiones.
Otros, sin embargo, sí piensan que hay más alternativas al petróleo que los biocombustibles. China, cumpliendo con su propósito de ganar la carrera por la economía verde, ya ha invertido 15 mil millones de dólares en el desarrollo y promoción de vehículos eléctricos. Como parte del programa «Diez ciudades, mil vehículos», iniciado en 2009, China empezó a poner en marcha camiones, buses y taxis eléctricos en diez ciudades que hace poco aumentó a 25. En estas ciudades cuenta ya con 75 estaciones de recarga, cada uno preparada para recargar 40-80 vehículos simultáneamente y en 10-30 minutos.
Estados Unidos, en cambio, ha invertido hasta ahora 2,4 mil millones de dólares en el desarrollo de vehículos eléctricos y 154 millones en infraestructura de recarga. Mientras que los programas de Estados Unidos están enfocados a los coches de uso personal, los de China se centran en flotas enteras.
Sea en el caso de los biocombustibles o en el de los vehículos eléctricos, la competición estará bienvenida de la cual sabemos, además, que cuanto menos estén intervenidos estos mercados por los gobiernos, mejor cumplirá su función.
Imagen: Toluca Noticias