Uno de los mayores problemas que afrontan algunas personas con movilidad reducida es, precisamente, la movilidad. Aunque parezca una tontería y resulte obvio, no lo es. Aceras intransitables y bordillos insuperables hacen que aquellas personas que deben desplazarse con ayuda externa. Si desplazarse con muletas resulta engorroso y cansado, no digamos en silla de ruedas, que en caso de adquirir un vehículo privado, deben adaptarlo y realizar maniobras algo incómodas para subir y luego guardar la silla.
En el Salón del Automobil de Tokyo de 2007, Suzuki presentó un nuevo concepto de transporte que podría facilitar enormemente la mobilidad de estas personas: el PiXY y el Suzuki Shared Coach.
Por separado, parecen dos pequeños vehículos directamente sacados de una pelicula de ciencia ficción. Juntos, dejan de parecerlo y realmente están sacados de una película.
PiXY es un mequeño monoplaza eléctrico, quizá basado en los conocidos vehículos a cuatro ruedas destinados a ancianos y personas con problemas de mobilidad, pero totalmente futuristas y sin nada que ver. El concepto no es solamente el de ocupar un vehículo para ir de un lado a otro, sino que además facilita el transporte constante de personas, independientemente de la distancia a recorrer.
Además del vehículo unipersonal, el concepto se completa con el SSC, un “coche nodriza” que alberga dos unidades PiXY y tiene la simple función de transportar a estas dos unidades de arriba a abajo, conduciendo el aparato la unidad unipersonal delantera.
A parte de eliminar la necesidad de montar y desmontar sillas de ruedas para subir al coche, el SSC acabaría con los problemas para subir a autobuses, proporcionando la presencia suficiente para que estas pequeñas unidades pudieran circular por el asfalto sin peligro de ser arrollados por otros vehículos.
Fuente: Coches Futuristas







