Tal y como estaba previsto, Virgin Atlantic realizó el primer vuelo en un avión comercial propulsado con biocombustible. Un Boeing-747 de la compañía aérea de Richard Branson despegó de Heatrow y aterrizó en Amsterdam sin ningún problema. Para Branson, este vuelo marca un antes y un después para la aviación comercial.
Este vuelo pionero va a permitir a aquellos que nos tomamos en serio la reducción de emisiones seguir adelante en el desarrollo de los combustibles del futuro.
En este primer vuelo solamente uno de los motores ha funcionado con aceite de coco, ya que la principal prueba a superar era el riesgo de que el combustible se congelara durante el vuelo debido a las bajas temperaturas que hay a la altitud de estos vuelos, y la prueba ha sido un éxito.
Branson ha aclarado que en los vuelos puramente comerciales se utilizará combustible desarrollado a partir de algas y otros cultivos que no sean para uso alimentario. En el vuelo de prueba, se ha utilizado aceite de coco de un arbol brasileño, cuyos frutos provienen de plantaciones existentes y que no se encuentra en los mercados alimentarios mundiales, aunque si que se usa en la industria cosmética y papelera.
Desde el bando ecologista, se ha tachado el vuelo de prueba como una nueva treta publicitaria, denunciando que el cultivo dedicado a biocombustible no es sostenible.
Kenneth Richter, de Amigos de la Tierra, asegura que
Este vuelo no es nada más que un truco, una estratagema para distraer la atención de las soluciones reales al cambio climático. Si se miran las ultimas estadísticas e investigaciones científicas, muestran claramente que los biocombustibles ayudan más bien poco en la reducción de emisiones. Por otro lado, nos preocupa el impacto que pueda tener la producción a gran escala de biocombustible y las repercusiones que esto podría tener respecto al medio ambiente y los precios de la comida. Lo que necesitamos es parar esta expansión de la aviación.
Desde Greenpeace también aseguran que mejorar los combustibles no es la solución, y que esta solamente pasa por poner fin a la expansión de los aeropuertos y la industria de la aviación.
Fuente: BBC







