El presidente de la Generalitat, José Montilla, y el conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, visitaron hoy en El Prat las obras de construcción de la planta desalinizadora del Llobregat, que permitirá producir 60 hectómetros cúbicos de agua potable anuales. La planta, que entrará en servicio en mayo de 2009, cubrirá el 20% del consumo de agua de los 4,5 millones de habitantes de la región metropolitana de Barcelona.
Baltasar explicó que la instalación tendrá una capacidad similar a la de un gran embalse y será una de las garantías para que no se puedan reproducir más episodios de sequía como el que se vive actualmente.
Recordó que la Generalitat está impulsando la construcción de dos desalinizadoras más en Cunit (Tarragona) y en Blanes (Girona). Según el conseller, las nuevas plantas forman parte de una política global del agua junto a la política de austeridad, la reutilización y la recuperación de los acuíferos.
La desalinizadora del Llobregat captará el agua del mar mediante dos cañerías y una estación de bombeo. Una vez en la planta, el agua se someterá a procesos para eliminar las impurezas. Posteriormente, se aplicará el sistema de ósmosis inversa para eliminar las sales. De cada 100 litros de agua del mar captados, 45 se convertirán en agua potable y los 55 restantes se devolverán al mar.
La nueva agua potable, con un volumen medio de 180 millones de litros diarios, será impulsada hasta el depósito de Sant Joan Despí (Barcelona), donde se mezclará con aguas procedentes de otras plantas potabilizadoras. Esto permitirá mejorar el gusto y el olor del agua de consumo doméstico.
Fuente: Europa Press







