Muchas de las zonas verdes en las grandes ciudades se componen de pequeños parques con césped, muy costoso de mantener y que consume enormes cantidades de agua para mantenerlo verde y frondoso.
En Barcelona llevan 2 años probando otras variedades tropicales de césped, que a parte de no necesitar tanto mantenimiento y ser más resistentes, necesitan bastante menos agua.
Desde 2005 se han probado estas diferentes variedades, sobretodo africanas, en el Parque Güell, el vivero municipal de Tres Pins, el Fòrum, Montjuïc y en algunas plazas del barrio de Gracia.
Las pocas diferencias, a parte de requerir menos cuidados, abonos y agua, incluyen un cambio de tono en invierno. En vez de ser verde, cambia a tonos amarillos o marrones.
La sustitución empezará en 2008 y se hará paulatinamente, cambiando las zonas más maltrechas por las nuevas variedades, y al fin se podrá usar el césped, mucho más resistente, para sentarse a leer sin que se estropee.
Fuente: El Periódico







