En diferentes sitios ya se están llevando a cabo iniciativas para reducir el uso de las bolsas de plástico de un solo uso. Reino Unido, las ciudades de Nueva York o Buenos Aires y también en España se han iniciado campañas parecidas.
Una de las próximas va a ser en Terrassa, en la provincia de Barcelona, donde se llevará a cabo una prueba piloto para promover el uso de bolsas de tela para el pan.
El anuncio se hizo ayer en la quinta edición de las “Jornadas de prevención de residuos municipales”, organizadas por la Agència Catalana de Residus en Barcelona.
Sobre la prevención del consumo excesivo de bolsas, la directora del Centre Català del Reciclatge, Pilar Chiva, explicó que no ha sido posible firmar un acuerdo voluntario con el sector de la distribución alimentaria, por lo que la ARC ha empezado a estudiar posibles vías para la regulación legal, una de las cuales podría seguir el ejemplo de Irlanda, que grava estas bolsas con una tasa de 15 céntimos.
Otro de los proyectos presentados ayer fue la campaña europea “100 kg menos por habitante”, que tratará de reducir la cantidad de residuos que cada uno de nosotros producimos, ayudando así tanto a rebajar el espacio destinado al almacenamiento de estos residuos y la energía necesaria para producir los envases y bolsas.
Más información en la Agència Catalana de Residus







