Tras tres días de limpieza, el vertido de la monoboya de Repsol ya se ha dividido en tres partes. Una se encontraba ayer a 10 millas al sur de la monoboya con un tamaño de 500 por 500 metros, otra a 7,2 millas de la monoboya con 3,3 millas de largo por 500 metros de ancho y la tercera a 4,4 millas del Cabo de Salou con un kilómetro de ancho por dos de largo.
A los equipos de limpieza se unió el remolcador del Ministerio de Fomento “Ria de Vigo” con base en Palma de Mallorca.
Tres pelícanos de la Agencia Catalana del Agua y una embarcación de Cruz Roja recorren las zonas de la costa por si hay que retirar pequeños restos. Ayer por la mañana, solamente había llegado unapequeña película de petróleo, demasiado fina como para poder retirarla y pequeños fragmentos solidificados. Por la tarde se empezaron las labores de limpieza de la playa, que se han suspendido a la espera que la parte más fina del crudo se diluya, y que todo el resto del vertido que queda cerca de la costa llegue a tierra
El alcalde de Vila-Seca, Josep Poblet, se ha quejado, ya que cuando se dió a conocer el vertido, se le aseguró que la mancha estaba contenida por las barreras flotantes y que alguno de los equipos hasta se estaban retirando de la zona. Horas después, el Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat lo desmintió, ya que la mancha nunca llegó a confinarse.
Poblet añade que en lo que va de año ya son tres veces en las que la playa de la Pineda acaba con restos de petróleo y que le resulta difícil creer la valoración de Repsol, responsable del vertido, sobre la cantidad de litros del vertido.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Tarragona ha abierto un expediente informativo a Repsol, del cual el alcalde Poblet ha pedido formar parte para poder tonar las determinaciones que se crean necesarias, una vez se sepa con exactitud que ha pasado.
Fuente: Tinet.cat







