A partir del próximo sábado 27, la cadena de supermercados inglesa Sainsbury’s va a regalar bombillas de bajo consumo a los clientes que se comprometan a tomar medidas para reducir su consumo energético.
Para poder conseguir una de estas bombillas, los clientes podrán escoger entre una variedad de promesas que varían entre instalar bombillas de bajo consumo en sus casas, llevar su propia bolsa al supermercado para hacer la compra reduciendo así el uso de las bolsas de los supers o tender la ropa en vez de usar las secadoras.
La cantidad de bombillas que se regalarán, un millón, es el total de bombillas que vende la cadena al año, y reducirían 40.000 toneladas de CO2.
Para Gwyn Burr, director de atención al cliente de Salisbury’s,
Usar bombillas de bajo consumo es beneficioso tanto económicamente como medioambientalmente para cualquier hogar, es menos dañino y reduce las facturas.
A parte de esta iniciativa, la cadena británica también reducirá su consumo energético durante el fin de semana apagando los sistemas de climatización de los locales que participen, ahorrando así la emisión de 45 toneladas más de CO2, o 100.000 KW, que equivale a la electricidad que usarían 22 hogares en un año entero.
En el futuro, la cadena tiene pensado reducir permanentemente el consumo, llegando a una reducción del 25% en 2012, y para ello están estudiando las medidas a tomar para conseguirlo.
Fuente: The Guardian







